La segunda y última semana de la campaña electoral a la presidencia del Real Madrid viene cargada de pólvora por parte de las dos candidaturas. La de Florentino Pérez ha pisado el acelerador en redes sociales, además de con entrevistas en medios afines —los que considera buenos madridistas—, para defender su gestión y atacar a Enrique Riquelme. Por su parte, el aspirante ha reforzado su equipo directivo con la inclusión de tres empresarios de peso, incluido el directivo procedente de Iberdrola, la empresa considerada por el actual mandatario blanco como enemiga número uno de ACS. Según indican fuentes próximas al proceso electoral, Riquelme ha comunicado ya al club la incorporación de David Mesonero, director de desarrollo corporativo de la eléctrica presidida por Ignacio Sánchez Galán. Se trata de un golpe de efecto por parte del empresario alicantino, ya que Florentino Pérez ha deslizado en varias ocasiones que detrás de su candidatura estaba Iberdrola, la primera compañía energética de España, y, sobre todo, Galán —el único que le ha derrotado en una pelea corporativa como la vivida entre 2006 y 2012—. Le hizo perder casi 2.000 millones. En realidad, el ingeniero salmantino no tiene ningún interés en el Real Madrid ni siquiera en el fútbol, deporte que apenas siguió mientras Iberdrola fue patrocinador oficial de la Selección Española entre 2009 y 2016, especialmente porque durante ese periodo el equipo dirigido por Vicente del Bosque se proclamó campeón del mundo y de Europa. Su pasión es la caza y, de forma testimonial, el balonmano, que fue a lo que jugó en su juventud. Sin embargo, David Mesonero —casado con una de sus hijas— sí es un forofo del fútbol y del Real Madrid, por lo que, una vez pasada la junta general de accionistas de Iberdrola celebrada el pasado viernes, ha obtenido el plácet de su suegro para incorporarse a la candidatura de Riquelme. A ambos les une la pasión por el color blanco y también los negocios, ya que el pasado año el dueño de Cox Energy compró los activos de la eléctrica en México por 4.200 millones de dólares —unos 3.600 millones de euros—. Esta operación incluyó un préstamo puente de 60 millones de euros al 20% que Florentino utilizó para atacar a Riquelme, para transmitir la sensación de que su empresa era poco solvente y que el joven alicantino de 37 años no estaba capacitado para dirigir el Real Madrid. En algunas de sus entrevistas ha asegurado que el presidente de Cox Energy viene a servirse del club blanco, cuyo palco suele estar trufado de políticos de ambos bandos, jueces y directores y editores de medios que el actual mandatario sí considera buenos madridistas. Mesonero ha decidido dar el paso tras —según otras fuentes— una reunión familiar en la finca que Galán tiene en Salamanca. Más fácil ha sido la decisión de Dámaso Quintana, accionista de Cox Energy y consejero de la misma. Pero Quintana es sobre todo presidente de Cunext Copper, empresa cordobesa líder en España en la transformación del cobre y del aluminio, un empresario discreto que gestiona un grupo con una facturación de 2.000 millones de euros. La tercera incorporación es Vicente Boluda Ceballos, hijo de Vicente Boluda —que fue presidente del Real Madrid en enero de 2009, tras la dimisión de Ramón Calderón, hasta las elecciones que ganó Florentino Pérez cinco meses más tarde—. Por ello, el presidente de ACS ha sacado a relucir que el equipo de Riquelme está formado por los herederos de Calderón, que renunció por unas informaciones que años más tarde se demostraron falsas en sede judicial. Con estos fichajes de perfil empresarial, el aspirante quiere reforzar su candidatura ante lo que considera —según sus declaraciones en público— la mayor amenaza para el Real Madrid: la privatización o venta a un tercero, operación que Florentino defiende como fórmula para poner en valor el club para dárselo a los socios. Cumbre en la ciudad del PSG No obstante, Riquelme sabe que el aficionado del Real Madrid quiere —además de que la institución esté bien gestionada— un equipo ganador. Y hasta la fecha, no ha ofrecido nombres con los que cautivar a los votantes. Ha deslizado el nombre de Rodri, el actual jugador del Manchester City, y no ha ocultado su interés por Jürgen Klopp, el ex del Liverpool, como futuro entrenador. Por ello —según otras fuentes—, este lunes estaba en París negociando la posible incorporación de alguna estrella en el caso de que saliera ganador de los comicios. Sin embargo, dado que las encuestas dan ganador a Florentino Pérez —tanto por su legado como por controlar la maquinaria electoral desde dentro del club—, no puede identificarlos, ya que se trata de jugadores con contrato en vigor. La segunda y última semana de la campaña electoral a la presidencia del Real Madrid viene cargada de pólvora por parte de las dos candidaturas. La de Florentino Pérez ha pisado el acelerador en redes sociales, además de con entrevistas en medios afines —los que considera buenos madridistas—, para defender su gestión y atacar a Enrique Riquelme. Por su parte, el aspirante ha reforzado su equipo directivo con la inclusión de tres empresarios de peso, incluido el directivo procedente de Iberdrola, la empresa considerada por el actual mandatario blanco como enemiga número uno de ACS.
Enrique Riquelme refuerza su directiva y busca en París su cromo para el Real Madrid
El candidato a dirigir el club blanco incorpora a un alto cargo de Iberdrola, al conocido como rey del cobre y al hijo de Vicente Boluda, que fue presidente de forma temporal
Riquelme refuerza su candidatura presidencial con empresarios Mesonero (Iberdrola), Quintana y Boluda, negociando fichajes en París. La apuesta por governance corporativo intenta credibilidad frente a Pérez, pero sin nombres públicos de jugadores que movilicen el voto madridista.










