Las huelgas de hambre se han convertido en el último recurso con el que los migrantes detenidos por la campaña de deportaciones del presidente Donald Trump han denunciado las condiciones inhumanas que padecen en los centros del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por las siglas en inglés). Unas 70.000 personas, entre ellas niños, se hacinan en instalaciones que en muchos casos se cerraron en el pasado por no cumplir estándares mínimos y se reabrieron en 2025 para absorber el aumento de los detenidos de la cruzada antiinmigración de la Administración republicana. Este lunes se cumplieron 10 días desde que comenzó la huelga de hambre en el centro de Delaney Hall, en Newark, Nueva Jersey, donde las protestas para solidarizase con los presos fueron reprimidas con dureza. Mikie Sherrill, gobernadora demócrata de Nueva Jersey, anunció el domingo que, para rebajar las tensiones, se reanudaban las visitas familiares tras una suspensión de varios días por las protestas y enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas del orden frente a las instalaciones. En el interior del centro cientos de detenidos continuaban la huelga de hambre y de labores, negándose a realizar trabajos para exigir mejores condiciones. El de Delaney no es el único caso. En las últimas semanas se han sucedido huelgas de hambre en centros de detención del ICE en Pensilvania, Michigan y California. La falta de espacio y de camas disponibles; los alimentos en mal estado, caducados y hasta con gusanos; las luces que no se apagan por la noche y hacen imposible el descanso; la ausencia de la atención médica cuando se necesita o el acceso a medicamentos necesarios, y el maltrato por parte de los funcionarios son denuncias que se han repetido desde todos los centros del ICE desde que Trump regresó a la Casa Blanca y puso en marcha su campaña de deportaciones masivas. “La huelga de hambre en Delaney Hall no es una acción aislada. Es una respuesta a abusos sistemáticos y de larga data en los centros de detención de inmigrantes, y se suma a muchas otras acciones similares en todo el país. En este brutal contexto, las tasas de mortalidad en los centros de detención han ido en constante aumento, registrándose un promedio de una muerte bajo custodia del ICE cada seis días”, afirmó Haddy Gassama, asesora principal de políticas de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU).Los detenidos en el centro de detención de inmigrantes de Newark afirman que se niegan a ingerir alimentos no solo para llamar la atención sobre las condiciones miserables que imperan en su interior, sino porque los alimentos son incomibles. La comida es solo un ejemplo del trato inhumano y de las condiciones de alojamiento insalubres que padecen.Sanctuary politicians like @RepJeffries CONTINUE to promote hoaxes about Delaney Hall. This is a DETENTION center. EVERYONE being held inside Delaney Hall broke the law by entering the United States illegally.No lawbreakers in HISTORY have been treated better than illegal… pic.twitter.com/XA4rIpufKX— Homeland Security (@DHSgov) June 1, 2026
Las huelgas de hambre, el último recurso de los migrantes detenidos para denunciar el trato inhumano de los centros del ICE
Cientos de personas han usado la huelga en centros de Nueva Jersey, Michigan, Pensilvania y California para protestar por las pésimas condiciones que padecen en los arrestos














