Noticia Exclusivo suscriptores La candidata obtuvo apenas la mitad de los sufragios que logró en la consulta del 8 de marzo. Analistas explican cadena de errores.Discurso de Paloma Valencia. Foto: Milton Díaz / EL TIEMPO.PERIODISTA01.06.2026 18:04 Actualizado: 01.06.2026 18:04
En el Centro Democrático todavía no existe un diagnóstico unificado sobre la derrota de Paloma Valencia. Al menos públicamente, las explicaciones siguen siendo cautelosas. Sin embargo, incluso antes de las elecciones ya se escuchaban voces críticas dentro del partido. LEA TAMBIÉN Son varias las razones que podrían explicar por qué la excandidata pasó de obtener 3,23 millones de votos el 8 de marzo, cuando se impuso en la Gran Consulta por Colombia, a 1,63 millones en la primera vuelta presidencial del 31 de mayo. Entre los factores señalados aparecen una estrategia digital que no logró consolidarse, una creciente desconexión con las emociones de los electores y una alianza que se percibió como forzada y poco coherente con su fórmula vicepresidencial Juan Daniel Oviedo.Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo. Foto:X: @JDOviedoArJustamente esto lo puso sobre la mesa Daniel Briceño, el congresista más votado del Centro Democrático y elegido representante a la Cámara por Bogotá el pasado 8 de marzo incluso antes de que se desarrollaran las elecciones. “El error fue creer en un vicepresidente que no comulga de ninguna forma con lo que nosotros pensamos (...) nos metimos el pajazo mental de que sumando íbamos a salir adelante”, afirmó.Analistas coinciden en que Valencia nunca se vio cómoda con esa alianza, pues ambos tenían posturas casi irreconciliables en temas de fondo, como la adopción igualitaria o la implementación del Acuerdo de Paz; una tensión que se puso sobre la mesa desde el primer día en que Oviedo salió como el segundo más votado en la interpatidista.“Paloma tomó un riesgo. La apuesta era atraer votos de centro, pero el riesgo era incomodar a la base más radical del uribismo y de la derecha, que es reacia a varias de las propuestas que defiende Oviedo”, explica el consultor político Álvaro Benedetti.Y si algo dejaron ver los resultados de las elecciones legislativas fue que los electores premiaron las posiciones claras (como en el caso del Pacto Histórico y del mismo Centro Democrático que actuó como opositor desde el inicio del cuatrenio) y castigaron las ambiguas.Paloma Valencia y Álvaro Uribe en Carmen de Bolívar. Foto:Redes sociales.Para el director del Centro Democrático, Gabriel Vallejo, la alianza entre Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo no puede calificarse, por ahora, como un error. Aunque reconoció que no lograron conquistar el corazón de la mayoría de los colombianos y que el partido deberá revisar sus equivocaciones, evitó atribuir la derrota a factores específicos, ya fuera esa fórmula vicepresidencial o incluso el machismo.Lo que sí rechazó fue la idea de un declive de Álvaro Uribe. “Está más vivo que nunca”, afirmó, al recordar que el Centro Democrático fue la segunda fuerza más votada para las elecciones al Congreso, cuando obtuvo cerca de tres millones de votos.Una lectura distinta tienen analistas consultados por este diario. Para el experto Carlos Arias, la derrota de Paloma representa “el declive de Álvaro Uribe” y evidencia que hoy existe una derecha que trasciende al uribismo.“Paloma Valencia representó en esta campaña una derecha anquilosada, mientras que hoy emerge una nueva derecha que encarna Abelardo de la Espriella desde las redes sociales”, sostiene. Sin embargo no sería el único factor. Para Arias, la derrota refleja además una deficiente estrategia de comunicación. Considera que la campaña nunca entendió el nuevo escenario digital, cometió errores en momentos clave —como el encuentro con Sergio Fajardo— y se apresuró a escoger una fórmula vicepresidencial pensando más en sumar votos que en representar los valores que eran las banderas de la candidata.Desde sectores cercanos a la campaña, una de las explicaciones de la derrota apunta a errores de estrategia. La principal crítica es la ausencia de mensajes unificados y de una línea clara de comunicación. "Aunque participaron numerosos estrategas y asesores, no se percibía una dirección única capaz de coordinar una narrativa coherente", dijo una fuente a este diario. El propio director del Centro Democrático, Gabriel Vallejo, ilustró ese desafío con la metáfora de una "cobija": "Cuando Paloma trata de acobijarse la cabeza, se desacobijaba los pies, y cuando se acobijaba los pies, se desacobijaba la cabeza. No fue fácil mantener esa fidelización con nuestro electorado", señaló.Otro de los puntos señalados fue la elección de Juan Daniel Oviedo como fórmula vicepresidencial. Aunque la decisión fue tomada de manera consciente y desde el inicio se conocían sus riesgos, algunos consideran que el protagonismo de Oviedo y las diferencias entre ambos terminaron generando mensajes contradictorios para el electorado.¿Qué cambió con respecto a las elecciones Legislativas?Resultados elecciones presidenciales 2026. Foto:Registraduría NacionalMientras que en las elecciones al Congreso pesa más la maquinaria partidista y las estructuras políticas regionales, en las presidenciales adquiere mayor relevancia la imagen pública del candidato y su capacidad para generar confianza, identificación y emociones entre los votantes.Y lo que puede hoy mover las fibras más emocionales de los votantes es una sólida estrategia digital. El Centro Democrático, por ejemplo, logró llegar a distintos territorios no solo mediante el trabajo político tradicional, sino también a través de las redes sociales con algunos de sus aspirantes el Congreso.Sin embargo, esa inconformidad con el gobierno Petro no logró canalizarse en redes de la forma en la que lo hizo el candidato Abelardo de la Espriella. “Abelardo termina siendo el gran candidato de esta campaña. Más que un discurso de derecha, lo que termina ganando es un voto castigo contra Petro”, afirma el experto Benedetti.Ella misma lo reconoció en su discurso cuando dijo: "Su votación es la expresión de los colombianos hastiados de un gobierno corrompido, inútil y complaciente con los violentos”, sostuvo. Esto incluso cuando en las últimas semanas le había subido el tono a las confrontaciones de la campaña del abogado -a quien ahora va a apoyar- en respuesta de otros varios ataques que cercanos a De la Espriella le habían hecho a ella.Para la analista Olga Lucía González existe un factor adicional que no puede pasarse por alto: el machismo.“A Claudia le fue muy mal, a Paloma también. No por malas candidatas; el machismo exacerbado por los extremos, sumado al masculinismo, son responsables de que hoy sea más difícil para las mujeres, de cualquier borde ideológico, hacer política”, sostuvo en su X.De cara a la segunda vuelta, la expectativa dentro de la Gran Consulta por Colombia es que quienes participaron en ella terminarán respaldando a Abelardo de la Espriella, aunque algunos lo harán de manera más rápida y explícita que otros.Paula Valentina RodríguezRedacción PolíticaMás noticias en EL TIEMPO¿Qué viene tras la primera vuelta? Foto: Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.













