NoticiaLos hábitos de uso los que terminan marcando la diferencia en su rendimiento y vida útil.01.06.2026 17:04 Actualizado: 01.06.2026 17:04
En el día a día, muchos conductores adoptan rutinas que parecen inofensivas, pero que con el tiempo pueden generar daños significativos en sus vehículos. Especialistas en mecánica automotriz advierten que, más allá de la calidad del carro, son los hábitos de uso los que terminan marcando la diferencia en su rendimiento y vida útil.Uno de los errores más frecuentes es conducir constantemente con el tanque en reserva. Aunque el vehículo puede seguir funcionando sin problemas inmediatos, esta práctica obliga a la bomba de combustible a trabajar con mayor esfuerzo, aumentando el riesgo de sobrecalentamiento. Además, con el paso del tiempo, se pueden arrastrar impurezas acumuladas en el fondo del tanque, lo que afecta el sistema.Otro hábito común es ignorar ruidos nuevos en el vehículo. Según los expertos, cualquier sonido inusual suele ser una señal de alerta. Sin embargo, muchos conductores optan por restarle importancia o simplemente cubrirlo con música. Esta decisión puede convertir una falla menor en una avería más compleja y costosa.La falta de revisión en la presión de las llantas también figura entre los descuidos más habituales. Aunque es una tarea sencilla que toma pocos minutos, no realizarla puede generar un mayor consumo de combustible, desgaste irregular de las llantas e incluso comprometer la estabilidad del vehículo en carretera.La falta de revisión en la presión de las llantas también figura entre los descuidos más habituales. Foto:gen playAsimismo, acelerar bruscamente el automóvil justo después de encenderlo es otra práctica que puede afectar el motor. Cuando el vehículo está frío, el aceite aún no se ha distribuido de manera óptima, por lo que exigir el motor en ese momento incrementa el desgaste interno de sus componentes.Finalmente, los expertos destacan que postergar el mantenimiento preventivo bajo la premisa de que “el carro aún funciona bien” es uno de los errores más costosos a largo plazo. El mantenimiento no solo corrige fallas, sino que está diseñado precisamente para evitarlas.La falta de revisión en la presión de las llantas también figura entre los descuidos más habituales. Foto:gen playEn conclusión, los especialistas coinciden en que no se trata de generar alarma, sino de crear conciencia. El estado de un vehículo no depende únicamente de su fabricación, sino del uso que se le da. Pequeños hábitos cotidianos pueden traducirse, con el tiempo, en grandes gastos y problemas mecánicos. Para conocer más sobre Lizz Restrepo, síganla en redes sociales: Sigue toda la información de GenPlay en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.














