Francesc PeirónNueva York. Corresponsal 01/06/2026 22:54 Actualizado a 01/06/2026 23:12 Una derrota en toda regla. El presidente Donald Trump apuntó que da marcha atrás en sus planes para crear un fondo contra la instrumentalización política de 1.776 millones de dólares, que habría compensado y beneficiado a sus aliados políticos, después de una fuerte reacción negativa de sus propios compañeros republicanos y de una causa judicial en marcha.Entre los posibles agraciados por esas indemnizaciones estaban los golpistas del 6 de enero del 2021, cuando intentaron revocar el resultado electoral de noviembre del 2020 y que Trump se perpetuara en el poder.Según fuentes ciadas por medios estadounidenses, funcionarios de la Casa Blanca comunicaron este lunes la decisión a los líderes republicanos en el Capitolio. El Departamento de Justicia (DOJ), que iba a encargarse de administrar el fondo, indicó además en un comunicado que “acatará la decisión del tribunal” de Virginia y parará los avances después de que un juez suspendiera temporalmente cualquier desembolso el pasado viernes.Trump se reunió se reunió este mismo lunes con el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, para debatir ese controvertido fondo en el marco de una conversación más amplia sobre una legislación estancada que contempla unos 70.000 millones de dólares para la aplicación de las leyes de inmigración durante el resto del mandato.En esa reunión, Johnson expresó dudas sobre la viabilidad del fondo dada la frágil situación del proyecto de ley de financiación impulsado únicamente por el Partido Republicano y dado su mayoría por escaso margen, que se podría fracturar por la división internad del grupo. Se corría el peligro de perder la votación.También había una fuerte e inusual reacción de los republicanos del Senado, quienes amenazaron con unirse a los demócratas para bloquear el fondo. Aproximadamente la mitad del grupo republicano parecía dispuesta a votar junto con los demócratas para limitarlo o eliminarlo por completo, sostuvo la semana pasada el senador conservvador Ted Cruz.La Casa Blanca remitió las consultas al DOJ, que a su vez hizo referencia a la resolución emitida por la juez de Virginia, afirmando que estaba “firmemente en desacuerdo” con esa decisión.Sin embargo, ese comunicado matizó que se respetaría la decisión judicial. “El tribunal dictaminó que, bajo ninguna circunstancia, el Departamento de Justicia puede seguir adelante con el fondo contra la instrumentalización política, creado recientemente para compensar los enormes abusos, daños y actos de odio que, de manera injusta, han sufrido tantas personas”, señaló.“Este fondo estaba abierto a cualquier persona que hubiera sido instrumentalizada políticamente, señalada o perseguida, ya fuera demócrata, republicana, conservadora, independiente o de cualquier otra afiliación. El DOJ acatará la decisión del tribunal”, insistió.La orden judicial se produjo después de que un fiscal relacionado con la investigación de los casos del 6 de enero del 2021, que fue despedido por la administración Trump, junto con otras personas, presentara una demanda para impugnar ese fondo. La líder de la organización que articuló la demanda, Skye Perryman, presidenta y directora ejecutiva de Democracy Forward, dijo este lunes que sería una “gran victoria” si la administración Trump estuviera “abandonando su fondo ilegal de recursos discrecionales” aunque señaló a la cadena NBC que seguirán impugnándolo por el momento. Por si acaso.“Hasta que la administración abandone completamente este plan, quede fuera de toda duda que no volverá a repetirse y se repare el perjuicio causado a nuestros clientes, seguiremos impugnándolo ante los tribunales”, recalcó. “Esperamos la respuesta del gobierno ante los tribunales y nuestros escritos judiciales, y confiamos en prevalecer en representación de nuestros clientes”, apostilló.