1 de junio, 2026 - 15h42Filas de cinco o seis tráileres en lapsos de 20 a 30 minutos se registraron en el Puente Internacional de Rumichaca, zona fronteriza con Colombia, este lunes 1 de junio, tras la derogación de la tasa de seguridad a las importaciones provenientes de Colombia, impuesta el pasado 1 de mayo por el Gobierno ecuatoriano.Desde este 1 de junio ese recargo quedó sin efecto y permitió que comerciantes, transportistas y gente que vive del turismo retomaran el paso de su carga y actividad.Ahora esperan que las relaciones bilaterales mejoren para activar el comercio y que los viajes se mantengan constantes. “A nosotros nos ha afectado en un 80 % en nuestro trabajo, porque las personas que nos daban los viajecitos no traen la mercadería como antes y ahora estamos en esta espera que desespera”, mencionó Andrés Cuaspaz, transportista carchense, mientras llevaba un cargamento de naranjas hasta Ipiales y esperaba a que le acreditaran los documentos habilitantes para continuar el trayecto.PublicidadEn la mañana pocos carros entraban al Ecuador y una cantidad menor salía. Entre el personal de seguridad aduanera, control de armas y salida de animales exóticos comentaron que el trámite de control a vehículos era normal y asumen que de aquí a un mes verán mayor afluencia de importaciones y exportaciones.Los locales comerciales a la redonda del puente de Rumichaca se mantenían abiertos, pero eran pocos los que se acercaban a consumir. De igual forma, un grupo reducido de turistas hizo su ingreso al Ecuador por migración, se tomaron una foto y continuaron el camino.Diego Hernández, transportista colombiano, oriundo de Cumbal, llegaba a su tráiler con los papeles en regla. Pasaba con frutas ecuatorianas hacia su país. “La verdad nos ha afectado mucho en el sector del transporte. Las pérdidas ascienden al menos a un 80 %. El problema son las obligaciones y tantas cosas que tenemos que pagar; uno vive del transporte y del día a día”.PublicidadPublicidadDesde la Cámara de Comercio de Tulcán, en la voz de su presidente, Nelson Cano, se señaló que este movimiento disminuyó la producción de varios sectores hasta en un 98 % y que “a ello también se suma el problema del contrabando: se incrementó sustancialmente, y eso implica que va en desmejora el sector formal de aquellos que realizan su comercio nacional, sobre todo pagando los respectivos aranceles“.Y considera que la Comunidad Andina de Naciones es la que debe regular estas acciones y exhortar a los gobiernos centrales. (I)