Durante la tarde del pasado domingo 31 de mayo, la selección de los Estados Unidos enfrentó a su similar de Senegal en el Bank of America Stadium, ubicado en la ciudad de Charlotte, Carolina del Norte, donde casi 74 mil espectadores presenciaron la penúltima prueba de EE. UU. antes del inicio de la Copa Mundial del 2026 en Norteamérica.
Los dirigidos por el entrenador argentino Mauricio Pochettino consiguieron la victoria por 3-2, pero el triunfo despertó más dudas que certezas, ya que, después de tomar ventaja de 2-0 en el marcador, los senegaleses lograron empatar el encuentro. Sin embargo, el delantero del AS Monaco de Francia, Folarin Balogun, anotó el gol definitivo.
EE. UU. es una de las tres sedes del próximo Mundial, junto con México y Canadá, y compartirá el Grupo D con las selecciones de Paraguay, Australia y Turquía. De manera que, en el papel, el conjunto de las Barras y las Estrellas es uno de los favoritos para quedarse con el liderato del grupo y avanzar tranquilamente a los dieciseisavos de final.
No obstante, a once días de su debut mundialista en Los Ángeles, California, el cuadro estadounidense aún tiene mucho por mejorar, y lo aprendido en el compromiso contra Senegal deberá aplicarse en la última prueba antes de la Copa del Mundo: Alemania, selección a la que se medirá el próximo sábado 6 de junio en Chicago, Illinois.












