Una de cal y otra de arena. El Círculo de Economía ha recibido al president de la Generalitat, Salvador Illa, alabando que haya llegado a un acuerdo con sus socios parlamentarios para aprobar unos Presupuestos después de que tres años de prórroga. La presidenta de la entidad, Teresa García-Milà, ha destacado que se trata de una “muy buena noticia”. “No lo leemos solo como acuerdo prespuesutario, sino como una señal de normalidad y previsibiidad”, ha afirmado García-Milà en la inauguración de la 40ª Reunión del Círculo de Economía, que se celebra en el Palacio de Congresos de Barcelona. El reproche ha venido, por segundo año consecutivo, por la política de vivienda del Govern, que ha juzgado que va “en la dirección equivocada”.Illa ha acudido este año al Círculo con los deberes hechos. Los empresarios vienen reclamando desde hace tiempo unos Presupuestos que den al Govern estabilidad para sacar adelante los proyectos clave que tiene por delante. En un contexto en España y Cataluña de varios años sin cuentas aprobadas, García-Milà ha considerado que el acuerdo del PSC con ERC y Comunes lanza una “señal” de previsibilidad. No solo al empresariado. “Tiene un valor muy grande”, ha dicho la presidenta del Círculo, que lo ha puesto en perspectiva: “Venimos de unos años de inestabilidad que han debilitado la credibilidad en las instituciones catalanas”.La presidenta del Círculo ha destacado sobre todo el consorcio de inversiones que acompaña el pacto presupuestario, pactado entre el Govern y ERC y que se articulará a través de una sociedad mercantil después de que Junts decidiera tumbar esa iniciativa en el Congreso. “Permitirá que los recursos que no se ejecuten se quedarán en Cataluña para llevarlos a cabo más adelante”, ha destacado la presidenta de la institución, que también ha resaltado el “cambio accionarial” en el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona. A pesar de esas buenas noticias, García-Milà ha manifestado que la mayoría progresista, de 68 diputados, es muy “ajustada” y ha recordado que los socios tienen uns “agendas muy diversas”.El lobby económico dedicará los próximos tres días a abordar la “autonomía estratégica” de la Unión Europea, necesaria frente a los retos que llegan desde fuera de las fronteras del Viejo Continente: desde Rusia y China, pero también desde Estados Unidos, con un Donald Trump cada vez más desafiante. García-Milà ha sostenido que esa autonomía estratégica interpela directamente a la Generalitat, por ejemplo, en los sectores clave como la biotecnología, la defensa o la energía. Cataluña, ha dicho García-Milà, tiene un ecosistema sanitario “envidiable”, con centros de investigación y hospitales de primer orden, pero necesita más financiación. En cambio, ha destacado que la comunidad sigue más rezagada en los terrenos de la industria de la defensa en pleno rearme europeo y la energía. “Cataluña, con una potente base industrial, no puede quedar al margen de esrte proceso. Su peso es peqieño y es una anomalía que hay que corregir”, ha afirmado.No todo han sido halagos para Illa. Aun compartiendo el “diagnóstico”, los empresarios catalanes siguen creyendo que la política de vivienda del president no es la correcta. “Hemos de ser francos. Reconocemos la voluntad de actuar”, ha asegurado la presidenta del Círculo, “pero hay una falta de vivienda y algunas medidas bienintencionadas van en la dirección equivocada”. El Círculo considera que los topes de precios “frenan la oferta” y constituyen una “medida regresiva”, por lo que han invitado a Illa a “no trasladar la responsabilidad” sobre la falta de alojamiento “a los propietarios”, sino a desarrollar la iniciativa público-privada, movilizar suelo y garantizar la seguridad jurídica.Illa ve los topes “positivos”Illa le ha respondido que prefiere “equivocarse” antes que no intentarlo y ha pedido a los empresarios que se “pongan en el lugar del presidente la Generalitat”. Illa ha explicado que el viernes estuvo en un acto del Instituto Catalán de Finanzas (ICF) en el que varios jóvenes le explicaban que no podían pagar un alquiler pese a tener un “salario correcto”. “Cómo les explico eso, que a corto plazo no se toman medidas adecuadas”, ha afirmado en referencia a la adopción de los topes al alquiler. “No les puedo decir esperen cinco años”, ha añadido el president, quien ha juzgado que “a corto plazo” los resultados están siendo “positivos”. La institución también se ha referido al modelo productivo catalán. García-Milà ha considerado que Cataluña ha crecido en los últimos años, pero con un modelo extensivo que ha supuesto más ocupación pero “menos productividad y salarios estancados”. Y pese a considerar que “los inmigrantes aportan mucho a la economía”, ha apuntado que la “inmigración debe estar alineada con el modelo productivo” que se persigue. Illa ha replicado que existen dos modelos: el del economista y estadístico Josep Antoni Vandellòs, que en 1935 advertía de los peligros de la inmigración, y el de Jordi Pujol, que consideró que la inmigración también podía ser una “esperanza”. “Estoy con el segundo”, ha afirmado.