Las réplicas del trofeo mundialista y los personajes de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo vuelven a mover talleres de artesanos en Guayaquil. Escuelas, colegios, restaurantes y centros comerciales figuran entre los principales clientes en medio de la fiebre futbolera.El olor a pegamento se mezclaba con el papel y las herramientas regadas sobre el piso. Entre las calles Gómez Rendón y 6 de Marzo, en el centro de Guayaquil, dos enormes réplicas de la Copa del Mundo detenían la mirada de conductores y peatones que cruzaban por la zona.Dentro de uno de los talleres, Luis Ronquillo colocaba pegamento sobre una copa dorada de aproximadamente 2,15 metros de altura. A pocos pasos, varios moldes del trofeo reposaban sobre una mesa mientras seguía la producción de nuevos pedidos.Publicidad“Día a día vienen a preguntar cuánto cuesta la copa. La mayoría la quiere para exhibiciones y eventos”, comentó el artesano.Explicó que restaurantes, centros comerciales, instituciones educativas y empresas son quienes más realizan pedidos durante la temporada mundialista por diversos eventos y activaciones relacionados con el evento deportivo.Según Ronquillo, además de las copas también existe demanda por cabezas y figuras de futbolistas. Lionel Messi y Cristiano Ronaldo aparecen entre los personajes más solicitados, aunque también hay clientes que buscan a la mascota del torneo.PublicidadPublicidadEn su taller trabajan entre tres y cuatro personas. Allí elaboran réplicas en papel, una alternativa más económica frente a la fibra de vidrio. El precio base de los monigotes de papel parte desde $ 160, mientras que una copa de fibra de vidrio de 2,15 metros podría alcanzar hasta los $ 2.000.Las medidas también varían según el pedido. Ronquillo fabrica copas pequeñas de 85 centímetros y otras de 2,15 metros destinadas principalmente para exhibiciones en locales y eventos.Publicidad“Como es algo temporal por la fiebre del Mundial, la gente busca algo más rápido y económico”, señaló. Agregó que el proceso de secado toma entre tres y cuatro días, dependiendo del clima.El artesano sostuvo que este movimiento representa un alivio económico en meses que suelen ser bajos para el negocio. “Esto nos ayuda a pagar el local, a pagar empleados y a mantenernos hasta la temporada de fin de año”, expresó.Hasta ahora ya tiene entre seis y siete copas encargadas y proyecta vender entre 15 y 20 antes de que termine el Mundial. Cree que, si Ecuador avanza en el torneo, los pedidos aumentarán.“Si la selección sigue avanzando, la gente se entusiasma más y busca más jugadores y más copas”, dijo mientras continuaba pegando papel sobre la estructura del trofeo.PublicidadLa producción de Charles Vilema: Espumafón y fibra de vidrioEn otro punto de la ciudad, en Argentina entre la 21 y 22, en el suburbio de Guayaquil, el escenario era similar. En el segundo piso donde funciona el taller de Charles Vilema había pedazos de espumafón apoyados contra una pared y letras recortadas que luego formarían la frase “FIFA WORLD CUP”.Vilema realizaba los últimos detalles antes de pintar una copa que debía entregar al día siguiente. “Gracias a Dios ha salido trabajo. Están pidiendo bastante jugadores y copas”, comentó.Según Vilema, Cristiano Ronaldo, Messi y jugadores de la selección ecuatoriana lideran los pedidos. Escuelas y colegios también solicitan estas estructuras para olimpiadas y concursos de escenografía.El artesano trabaja las copas desde cero junto a otras dos personas. Tallan el espumafón, le dan forma y posteriormente lo empapelan o recubren con fibra de vidrio, dependiendo de lo que solicite el cliente.“La de fibra dura mucho más tiempo y puede servir para otros mundiales, pero es más cara”, explicó. Una copa trabajada en espumafón y pintura cuesta alrededor de $ 400, mientras que la versión en fibra llega a los $ 700.Vilema indicó que el taller puede fabricar estructuras desde 1,80 metros hasta modelos mucho más grandes. “La hacemos del tamaño que quiera el cliente”, afirmó.El proceso tarda cerca de tres días, aunque en ocasiones piden una semana para corregir detalles y completar la pintura. “Entre todos hacemos de todo: tallamos, pintamos y modelamos para terminar lo más rápido posible”, contó.El artesano señaló que la temporada mundialista siempre representa movimiento para quienes trabajan en escenografías y monigotes. Además de restaurantes y bares, también reciben encargos de empresas y centros comerciales.“Todo lo que sea arte lo hacemos aquí”, expresó mientras acomodaba la copa junto a otros materiales del taller.Pablo Chichande y las figuras para eventos escolaresEn las calles 6 de Marzo y Capitán Nájera, Pablo Chichande también trabaja a contrarreloj. En su taller elaboran figuras de futbolistas y copas destinadas principalmente para eventos escolares.“Ahorita tenemos que hacer dos copas del mundo y dos Cristiano Ronaldo”, comentó mientras revisaba otros encargos pendientes.También las estrellas del fútbol Messi y Cristiano Ronaldo siguen siendo los personajes más solicitados por escuelas y colegios para las olimpiadas educativas. Las figuras alcanzan 1,50 metros y tienen un costo aproximado de $ 100.En el taller laboran cuatro personas y esperan que los pedidos continúen aumentando conforme avance el torneo. “Dependiendo de cómo venga la gente, pueden salir unos 20 o 30 pedidos”, señaló.En medio de meses económicamente complicados, la pasión futbolera se convierte otra vez en una oportunidad para sostener a artesanos de monigotes en Guayaquil, en lo que llega la temporada de fin de año. (I)