La reciente crisis sanitaria por hantavirus dej�, por ahora, dos pacientes espa�oles positivos de los 14 trasladados al Hospital G�mez Ulla para hacer cuarentena. El primero de ellos dio positivo en la primera PCR provisional que se le hizo el 11 de mayo, apenas unas horas despu�s de haber sido trasladado desde el MV Hondius que estaba en Tenerife hasta Madrid. Fue trasladado a la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (UATAN) en la planta 22 del hospital.Aunque inicialmente se encontraba totalmente asintom�tico, esa misma noche del 11 de mayo empez� a manifestar los primeros signos cl�nicos: febr�cula y una ligera desaturaci�n de ox�geno. Al d�a siguiente, la segunda PCR de laboratorio confirm� definitivamente el positivo por hantavirus, convirti�ndolo oficialmente en el primer caso activo de esta crisis en territorio espa�ol. Se trataba de un var�n de 69 a�os con antecedentes de c�ncer de pr�stata localizado.A las 24 horas de dar positivo, la infecci�n empez� a dar la cara con fuerza: las plaquetas de la sangre se desplomaron, los niveles de sodio cayeron y apareci� l�quido en sus pulmones. El paciente empez� a necesitar soporte de ox�geno para poder respirar. Al no existir ning�n tratamiento espec�fico aprobado en el mundo para combatir este virus concreto, el equipo m�dico del Hospital G�mez Ulla solicit� de urgencia una autorizaci�n de uso compasivo para iniciar una estrategia combinada pionera en el mundo. Al tratarse de f�rmacos que no est�n indicados oficialmente para esta patolog�a, se dise�� un protocolo experimental utilizando cuatro medicamentos simult�neos destinados a atacar la replicaci�n del virus, por un lado, y a proteger los �rganos de la inflamaci�n, por otro.Los detalles de esta estrategia in�dita se han publicado hoy en un avance previo al documento definitivo, que se publicar� en la revista Clinical Microbiology and Infection, coincidiendo con la �ltima jornada del Congreso de la Sociedad Espa�ola de Enfermedades Infecciosas y Microbiolog�a Cl�nica (Seimc), que se clausura hoy en Bilbao.Los cuatro f�rmacos de ese c�ctel fueron:-Ribavirina: Un antiviral cl�sico que se administra por v�a intravenosa para intentar frenar la multiplicaci�n del virus antes de que el da�o en los pulmones fuera irreversible.-Favipiravir: Otro antiviral de amplio espectro administrado por v�a oral. Es la primera vez que se utiliza este medicamento en un ser humano infectado por esta variante de hantavirus (cepa Andes), ya que hasta ahora solo se hab�a testado en laboratorios con animales.-Icatibant: Un medicamento inyectable cuya funci�n era taponar los vasos sangu�neos y evitar que siguieran perdiendo l�quido hacia el interior de los pulmones.-Baricitinib: Un f�rmaco inmunomodulador dise�ado para frenar la hiperinflamaci�n (provocada por las propias defensas del cuerpo). En estas infecciones, el sistema inmunitario a veces reacciona con tanta agresividad que acaba da�ando los tejidos del paciente en su intento por destruir al virus.Efectos secundariosLa respuesta a la combinaci�n de pastillas fue muy positiva. Al segundo d�a de iniciar el tratamiento, las plaquetas del paciente empezaron a recuperarse de forma sostenida y la afectaci�n pulmonar en las radiograf�as empez� a remitir (los pulmones comenzaron a limpiarse de l�quido). Gracias a esto, se evit� tener que intubar al paciente o conectarlo a respiradores artificiales mec�nicos, se mantuvo estable con soporte de ox�geno de alto flujo.Sin embargo, la dureza de los antivirales pas� factura a su sistema digestivo. Al quinto d�a, el paciente desarroll� una diarrea leve debido a la ribavirina, lo que llev� a los m�dicos a suspender este f�rmaco. Tres d�as despu�s, es decir, al octavo d�a, las altas dosis de favipiravir le provocaron una diarrea grave, obligando al equipo m�dico a suspender tambi�n este segundo antiviral antes de completar los 10 d�as que ten�an programados.A pesar de esas diarreas y retirada de los antivirales, el virus ya hab�a sido vencido. El paciente complet� el resto de la medicaci�n antiinflamatoria (baricitinib) y se recuper�, aunque permanece en el G�mez Ulla como los otros 13 espa�oles.Los autores del informe son prudentes y recuerdan que, al tratarse de la experiencia con un �nico paciente, no se pueden extraer conclusiones cient�ficas definitivas ni generalizarlo sin m�s investigaci�n, pero el �xito de este caso abre una v�a de estudio muy valiosa para disponer de una estrategia terap�utica frente al hantavirus.