La comercialización de combustibles en Argentina registró una nueva caída y acumuló tres meses consecutivos de retroceso, según los últimos datos difundidos por el sector. La baja en las ventas de nafta y gasoil refleja la persistencia de un escenario económico marcado por la desaceleración del consumo, los aumentos de precios y los cambios en los hábitos de movilidad de los usuarios. De acuerdo con los informes del mercado, durante el último mes se observó una disminución interanual en el volumen total vendido en estaciones de servicio de todo el país. La tendencia se mantiene desde comienzos del año y afecta tanto a los combustibles utilizados por vehículos particulares como a aquellos vinculados al transporte de cargas y actividades productivas. Especialistas del sector señalan que uno de los principales factores detrás de esta caída es la pérdida del poder adquisitivo de los consumidores. Ante el incremento de los costos de mantenimiento de los vehículos y de los combustibles, muchos conductores reducen los desplazamientos no esenciales o buscan optimizar el uso del automóvil.

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