El mítico analgésico Gelocatil es ahora propiedad de una farmacéutica francesa. La multinacional Cooper Consumer Health ha anunciado este lunes la compra de la división de fármacos sin receta de la catalana Ferrer, que incluye este medicamento para aliviar el dolor leve. La compañía francesa, que cuenta con una filial española con sede en Catalunya, ya fabrica otras marcas habituales del botiquín, como Betadine, que se usa para tratar pequeñas heridas en la piel.Ninguna de las dos empresas ha hecho público el importe de la operación. El portfolio de Ferrer que ha comprado Cooper Consumer Health también incluye otras marcas, como la línea de dermocosmética Repavar y la de nutrición pediátrica Novalac. La francesa asegura que en 2024 ya multiplicó por cinco su tamaño gracias a la adquisición de los medicamentos sin receta de la estadounidense Viatris, a través de la cual incorporó Betadine o el complemento alimenticio Armolipid. Ninguna de las dos empresas ha hecho público el importe de la operación“Estamos convencidos de que esta adquisición reforzará aún más nuestra posición en el mercado, tanto en amplitud como en calidad del portfolio, al incorporar varias marcas líderes e icónicas, entre ellas Gelocatil, la número 1 en analgésicos en España. Además, esta operación nos permitirá seguir creciendo y fortaleciendo nuestro equipo, que da soporte a más de 20.000 farmacias en todo el país”, ha afirmado el consejero delegado de Cooper Consumer Health, Bart Meermans.Por su parte, el consejero delegado de Ferrer, Mario Rovirosa, ha celebrado que el negocio de Consumer Healthcare “ha sido una parte importante de la historia de Ferrer” y confía en que “su legado positivo perdure bajo una nueva propiedad”. Aun así, ha recordado que Ferrer está cambiando su foco hacia la atención especializada y las terapias para enfermedades raras.Ferrer compró la empresa dueña del Gelocatil, la española Gelos, en 2007. Por aquel entonces tampoco se publicó el importe de la operación. Fuentes de la farmacéutica explican ahora que esta desinversión está “plenamente alineada” con su plan estratégico y responde a una “decisión deliberada” para reposicionar la compañía. Concretamente, Ferrer quiere centrarse en áreas especializadas, “de alto impacto para los pacientes”, como las enfermedades vasculares pulmonares e intersticiales y las enfermedades neurológicas raras.Actualmente, la empresa cuenta con un ensayo clínico en fase 2 para la parálisis supranuclear progresiva, una enfermedad neurodegenerativa que daña las células cerebrales encargadas del movimiento, el equilibrio y la cognición. También acaba de iniciar uno de fase 3 para tratar la ELA y este mismo año iniciará otro en fase 3 para la enfermedad de Huntington, un trastorno neurodegenerativo hereditario y progresivo. Además, ha obtenido resultados positivos en fase 3 para un producto licenciado para la fibrosis nuclear progresiva, otra enfermedad neurológica rara que afecta las células cerebrales que controlan el movimiento, el equilibrio y la mirada. Periodista de Economía en La Vanguardia. Antes trabajó durante diez años en la misma sección en el Diari Ara. Es autora del libro 'El club de los unicornios' (Península, 2023).