Investigadores del Impa (Instituto de Matemática Pura y Aplicada), en Río de Janeiro, desarrollaron una inteligencia artificial llamada Tupann capaz de predecir lluvias con hasta tres horas de anticipación usando datos satelitales, sin depender de radares terrestres. El sistema genera mapas en intervalos de diez minutos, con resolución de unos dos kilómetros, entregando pronósticos en menos de tres minutos tras recibir los datos.

El modelo fue premiado en la conferencia internacional ICLR, celebrada en Río en abril de 2025, y fue desarrollado por los doctorandos Antônio Catão, Melvin Poveda y Leonardo Voltarelli, bajo la supervisión del matemático Paulo Orenstein.

La tecnología busca cubrir vacíos de radar, concentrados en países ricos según la OMM. Probado en Manaos, Miami y La Paz, Tupann mostró desempeño competitivo frente a modelos internacionales. Sus autores planean expandirlo a la Amazonia y África.

Entre los riesgos está la generación de predicciones visualmente plausibles pero físicamente incorrectas, las llamadas alucinaciones. Para mitigarlas, el modelo fue entrenado con restricciones físicas.

El climatólogo Carlos Nobre, de la USP, advierte que las IAs entrenadas con datos históricos pueden fallar ante eventos climáticos sin precedentes, afirmando: "La inteligencia artificial no será capaz de ver eventos que nunca han ocurrido."