La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha exigido este lunes que se apruebe un nuevo decreto "urgente" para recuperar las rebajas fiscales a la luz, el gas y otras fuentes de energía que han decaído con la llegada del mes de junio. Una norma en la que también debería incluirse de nuevo una congelación masiva de los alquileres, que ya estuvo incluida en uno de los decretos de medidas de apoyo ante la guerra, pero que decayó por la falta de apoyo parlamentario.Díaz ha lanzado este mensaje en el acto de presentación de la patronal AlianzAS, un lobby empresarial que representa a los denominados servicios esenciales, entre los que se incluyen la limpieza, la seguridad, los cuidados y otros sectores que engloban a 1,5 millones de trabajadores. Un foro en el que la vicepresidenta ha aprovechado para reivindicar el fin de las normas de desindexación, que impiden a estas empresas repercutir a la administración los costes sobrevenidos en las licitaciones que firman (como las subidas del salario mínimo). Y en el que también ha reivindicado que se aplique la directiva europea de IVA franquiciado, que permitirían que los autónomos y empresas con facturación pequeña no estén obligados a repercutir IVA. "La guerra en Oriente Próximo sigue teniendo efectos en los bolsillos de las familias", ha trasladado Díaz, para después añadir que aunque la inflación "no esté llegando a los niveles de otros países" está ya en el 3,2%. "Esto tiene impactos en las empresas, en los costes energéticos y en la financiación de las empresas y hogares", ha destacado la vicepresidenta segunda. Yolanda Díaz ha asegurado que con los precios del consumo subiendo al 3,2%, las subidas salariales que se están negociando en los convenios colectivos, que alcanzan el 2,9% de media en lo que llevamos de año, se están quedando atrás. "Necesitamos un nuevo decreto de manera urgente para hacer frente a las consecuencias de la situación que recupere las medidas que han decaído hoy y que recupere también las medidas sobre los arrendamientos", ha expresado Díaz, que ha insistido en que los topes a los precios de los alquileres permiten "seguir revalorizando los contratos" pero con una subida máxima del 2%. Los últimos datos de inflación a impuestos constantes, que permiten ver cuál habría sido la evolución de los precios si no se hubiera aprobado el paquete de alivio, reflejan que el IPC habría escalado hasta el 4,5% en abril de no ser por el paquete fiscal. Aunque la mayor parte de ese efecto se ha debido a la bajada temporal de impuestos a los carburantes, que todavía permanecerá vigente al menos hasta el 30 de junio. En concreto, sin la rebaja fiscal el precio de la electricidad se habría incrementado un 4,5% (ahora es un 4,3% más barato que el año pasado) y el del gas natural hubiera crecido un 0,7% (actualmente es un 9,7% más bajo que en abril de 2026). En el caso de los carburantes, el precio del gasóleo se habría disparado hasta el 44,7% (lo ha hecho un 28,2%) y el de la gasolina, un 21% (apenas está un 2,2% más cara). Ante la enorme incertidumbre que todavía rodea a la situación en Irán y el resto de Oriente Próximo, el Gobierno sigue debatiendo internamente si prorrogar alguna de las medidas que todavía siguen en vigor más allá del 30 de junio, fecha en la que en principio decaerá el paquete fiscal al completo. Por el momento, el Ejecutivo ha acordado mantener reuniones periódicas con sindicatos y empresarios para explorar la situación. Las organizaciones sindicales ya han reclamado que se extienda el decreto al menos durante el verano.
Yolanda Díaz exige un decreto "urgente" para recuperar la rebaja fiscal a la luz y el gas y la congelación de los alquileres
La vicepresidenta segunda ha reivindicado también acabar con la desindexación de los contratos públicos y aprobar el IVA franquiciado en el acto de presentación de AlianzAS, la patronal de los servicios esenciales.








