El control de la inflación entró en terreno de definiciones. El dato de mayo seguirá por encima del 2%, según midieron consultoras privadas, y dificulta el camino hasta fin de año, ya que el ministro de Economía Luis Caputo tiene una promesa de segundo semestre y una condición que cumplir: el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectó un 25% para 2026, pero el titular del Palacio de Hacienda está convencido de que, desde agosto, el índice comenzará con cero.

Así se lo deslizó el jefe de la cartera económica a industriales que visitaron su despacho en búsqueda de igualar las condiciones que están teniendo sectores como la energía y la minería con el RIGI, pero para los rubros más rezagados. El objetivo es llegar a 0,9% en el octavo mes del año y sostenerlo, una vez que haya pasado el Mundial 2026 y las vacaciones de invierno, que suelen provocar saltos estacionales en algunos consumos, según pudo saber PERFIL.

La incógnita de los combustibles y el pragmatismo oficial

La gran dificultad será un precio que hoy está contenido: los combustibles. Mayo es un caso testigo, con desaceleración y sin el efecto de la guerra en Irán. Eco Go midió entre 2,3% y 2,4% el índice general; Equilibra otro 2,3% y, para C&T Asesores, el dato fue de 2,1%. En todos los análisis se repite el factor de la estabilidad de la carne, las naftas y la ropa. Desde abril que los precios de los combustibles están contenidos por el acuerdo que hizo YPF —y que el resto de las petroleras siguieron— para sostener sus valores en surtidor sin que la volatilidad del barril del Brent afecte al bolsillo luego del salto del 23% que hubo en marzo.