Madrid ya prepara uno de los despliegues visuales más llamativos de los últimos años con motivo de la visita del Papa León XIV. Aunque gran parte de la atención se centra en los actos religiosos y culturales previstos entre el 6 y el 9 de junio, cuando caiga la noche varios de los monumentos más reconocibles de la ciudad lucirán una estampa diferente que no pasará desapercibida para madrileños y visitantes. La ciudad se teñirá de blanco y amarillo, los colores del Vaticano, gracias a una iluminación especial que alcanzará a cinco de los monumentos más emblemáticos de Madrid. El Ayuntamiento ha previsto que la fuente de Cibeles, la fuente de Neptuno, la glorieta de Bilbao, el Palacio de Cibeles y la Puerta de Alcalá luzcan estos colores durante los días de la visita papal, formando parte del amplio dispositivo de decoración diseñado para recibir al Pontífice y acompañar los principales actos de su estancia en la capital. Madrid se viste de blanco y amarillo La elección de estos espacios no es casual. Algunos de ellos tendrán un protagonismo especial dentro de la agenda oficial. La plaza de Cibeles será uno de los grandes escenarios de la estancia de León XIV en la capital, ya queya que allí presidirá la Santa Misa del Corpus Christi, uno de los actos centrales de su estancia en la capital.. Además, tanto este enclave como la Puerta de Alcalá contarán también con composiciones florales inspiradas en los colores vaticanos, reforzando la imagen que Madrid quiere proyectar durante esos días. La iluminación monumental se sumará a otras actuaciones previstas en distintos puntos de la ciudad. Entre ellas destacan la instalación de 16.000 banderolas con la imagen del Papa y el lema oficial de la visita, la colocación de pancartas de bienvenida en los 15 puentes de la M-30 y la circulación de 30 autobuses de la EMT vinilados con el retrato del Pontífice y los colores blanco y amarillo del Vaticano. A ello se añadirán grandes montajes florales en espacios como la plaza de España, la plaza de Oriente, los jardines de Sabatini y el parque de El Retiro. Además, la Casa de Campo albergará una gran bandera vaticana elaborada con polvo blanco y amarillo, concebida para ser visible desde el aire. Madrid se prepara para una visita histórica La llegada de León XIV activará uno de los mayores dispositivos organizativos recientes en la capital. Junto a las celebraciones religiosas, se han programado conciertos, vigilias y actividades culturales que atraerán a cientos de miles de personas. También se celebrará la denominada "Noche en Blanco (y Amarillo)", una iniciativa que permitirá la apertura extraordinaria y gratuita de numerosos museos y espacios culturales durante la madrugada. La visita de León XIV no solo se reflejará en la agenda de actos prevista para esos días, sino también en la propia imagen de la ciudad. La iluminación especial de monumentos como Cibeles, Neptuno, el Palacio de Cibeles o la Puerta de Alcalá convertirá algunos de los espacios más reconocibles de Madrid en símbolos visibles de la acogida al Pontífice, en una transformación urbana que acompañará cada jornada de su estancia en la capital. Madrid ya prepara uno de los despliegues visuales más llamativos de los últimos años con motivo de la visita del Papa León XIV. Aunque gran parte de la atención se centra en los actos religiosos y culturales previstos entre el 6 y el 9 de junio, cuando caiga la noche varios de los monumentos más reconocibles de la ciudad lucirán una estampa diferente que no pasará desapercibida para madrileños y visitantes.