Rafa Nadal es uno de los mejores tenistas de la historia. La dificultad de lograr este estatus es inmensa, pero más aún con una enfermedad degenerativa y crónica que dificulta el movimiento, como lo es el Síndrome de Müller-Weiss.Esta dolencia afecta al hueso escafoides tarsiano, situado en el pie. Según la Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM), se desarrolla en la infancia pero suele manifestarse en la adultez. La alteración consiste en una displasia del escafoides que degenera progresivamente y produce deformidad, dolor agudo y crónico, e incluso necrosis del hueso por falta de irrigación sanguínea.Los dolores generados por esta enfermedad, que puede producir una protuberancia ostensible entre el empeine y el tobillo, también pueden reproducirse en las rodillas y en la cadera, ya que una modificación antinatural de la forma de caminar puede afectar a la biomecánica de otras articulaciones involucradas. Además de sufrir los síntomas (dolor que empeora con el esfuerzo físico, rigidez o molestias al apoyar el pie, cambios en la forma de caminar para evitar el dolor, inflamación o sensación de sobrecarga y deformidad progresiva), Nadal tuvo que combatir contra el desgaste emocional. "Yo no soy un ganador. Soy un competidor. Lo que siempre me ha motivado son la ganas de seguir luchando", asegura durante el documental.
La impactante imagen del pie de Rafa Nadal que desvela su documental: las secuelas del Síndrome de Müller-Weiss
El tenista español sufrió esta rara dolencia durante toda su carrera deportiva, y dio más detalles al respecto en la serie estrenada recientemente por Netflix.














