El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires incorporó un cuerpo de 500 nuevos agentes de tránsito especialmente capacitados para recorrer las calles con el objetivo de anticipar conflictos viales y corregir conductas molestas. La iniciativa busca ordenar la circulación general, recuperar el espacio público y prevenir los habituales enfrentamientos entre vecinos causados por autos que obstruyen rampas, paradas de colectivos o se detienen en doble fila. Actualmente, estos operativos diarios se concentran en barrios de alta circulación como Once, Palermo, Recoleta, Belgrano y Núñez, con planes de extenderse próximamente a Caballito, Flores y Colegiales. La medida surgió como respuesta a las demandas vecinales planteadas en reuniones vecinales y a los datos aportados por el Congestiómetro de la Ciudad, que identificaba dichos corredores en alerta roja por obstrucción vehicular. El Jefe de Gobierno, Jorge Macri, enmarcó estas acciones dentro de un plan integral de agilidad urbana que incluye obras de infraestructura como el paso bajo nivel García Lorca y el puente Labruna, orientadas a que los ciudadanos ganen tiempo y se muevan de forma segura. Probamos el Citroën C4 Hybrid, el nuevo modelo que acaba de bajar el precio