Ben Bagdikian fue un gran periodista y docente universitario estadounidense de origen armenio. Dueño de una muy respetada trayectoria profesional, que combina el periodismo de investigación de alto nivel con la rigurosa producción académica, Bagdikian recibió en 1971 el Pulitzer luego de haber accedido los Papeles del Pentágono, de manos de su fuente Daniel Ellsberg y convencer al Washington Post de publicarlos, pese a las presiones del gobierno de Richard Nixon. Más tarde enseñó periodismo en la Universidad de California, donde fue decano de una de las Escuelas de Periodismo más prestigiosas del mundo. Y en 1983 publicó El monopolio de los medios, donde sostiene que la concentración de la propiedad mediática tiene una consecuencia directa sobre el contenido informativo: quienes informan también tienen interés en no informar. "Quienes pueden decirnos lo que está pasando tienen razones para no decirnos lo que está pasando", es la síntesis que enarboló Bagdikian. ¿Por qué reparar en este antecedente? Porque esa tesis se evidenció en la últimas horas en la Argentina. El jueves 29 de mayo a las 19,14, La Nación publicó una primicia de la periodista Camila Dolabjian que sacudió el mapa político: Facundo Leal, hasta enero titular del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA), había sido detenido. En su departamento de Palermo, al hombre que anteriormente había estado al frente de ARSAT, empresa estatal que opera los satélites geoestacionarios argentinos y gestiona la red de fibra óptica nacional, se le incautaron 650.000 dólares, cocaína, ketamina, cristal MDMA, pastillas de éxtasis, cuatro pasaportes y monedas de siete países. Mientras que, en un segundo allanamiento en Mendoza, la Justicia encontró otros 1.787.600 dólares. El total del decomiso en ambos domicilios de Leal era realmente escandaloso: casi 2,5 millones de dólares en efectivo, pasaportes, monedas extranjeras, una gran cantidad de droga, dispositivos electrónicos y hasta un inhibidor de señal. El cuadro era explosivo: un funcionario detenido con semejante cantidad de dólares representaba, sin dudas, un objeto noticioso. Para dimensionarlo, alcanza comparar el antecedente con el recuerdo del ex secretario de Obras Públicas, José López, arrojando bolsos llenos de dinero, junto a unas monjas en el convento Nuestra Señora de Fátima. Si al ex condenado por corrupción durante el kirchnerismo le decomisaron casi 10 millones de dólares, Leal tendría en su haber un bolso de los cuatro que tenía López en ese momento. Como era natural, los principales portales se hicieron eco de la noticia. Junto a La Nación, la detención de Leal llegó rápidamente a PERFIL y a Clarin. Pero no se publicó en Infobae.
La demora de "Infobae" y el vínculo de Leal con Scatturice y con Santiago Caputo
La detención del ex director de ARSAT, a quien encontraron con casi U$S 2,5 millones en su poder, abre una caja de Pandora para las altas esferas del Gobierno. El escándalo político y el nexo con el portal de Daniel Hadad.











