Eusebio ValParís. Corresponsal 31/05/2026 16:42 Actualizado a 31/05/2026 19:26 Un asturiano con carácter y los pies en el suelo ha conseguido lo que el orgullo francés y el dinero qatarí no pudieron durante años. En Francia hay un consenso unánime de que Luis Enrique ha sido el verdadero artífice del éxito del PSG en la Champions, el objetivo obsesivo del club, porque el técnico español, como hombre providencial, ha obrado el milagro de transformar el equipo, no solo futbolísticamente sino en espíritu, en método, en alma.El gijonés ha sido capaz del prodigio donde tantos otros fracasaron. Desde que el rico emirato gasístico compró el club, hace ya 15 años, ha habido un desfile incesante de entrenadores en París, algunos de ellos auténticas leyendas, como Carlo Ancelotti. Los dueños del PSG, demasiado impacientes por rentabilizar geopolíticamente la inversión, tampoco escatimaron medios para contratar a las superestrellas más rutilantes del mercado (Ibrahimovic, Beckham, Mbappé, Neymar, Messi) a un coste estratosférico y con resultados a veces muy decepcionantes. La chequera no fue suficiente. Casi nunca lo es. Faltaba lo básico del fútbol, un verdadero conjunto cohesionado y sacrificado. Faltaba quien lo hiciera posible. Y apareció.Según el diario Le Parisien, Luis Enrique ha entrado para siempre en “el panteón de los entrenadores”, a la altura de Helenio Herrera, el inventor del catenaccio, de Rinus Michels, el precursor del fútbol total, o de Pep Guardiola, “el gurú de la posesión”. El rotativo de la capital llega a bromear asegurando que “sería elegido alcalde de París sin presentarse”.Durante los últimos días, varios medios -este domingo La Tribune Dimanche- han destacado el equipo técnico que acompaña al asturiano y la sintonía interna. Se menciona en primer lugar al brazo derecho de Luis Enrique, Rafel Pol, con quien trabaja desde hace 14 años. Otro elemento fundamental es el psicólogo, Joaquín Valdés, que lleva con el entrenador desde el 2008. El dominical parisino cuenta hasta 41 colaboradores en la engrasada maquinaria de Luis Enrique. El triunfo, por tanto, no es nada improvisado. Se ha trabajado mucho, pero quizás ha llegado antes de lo que ellos mismos esperaban.Para el editorialista de L'Équipe, el gran diario deportivo francés, el técnico asturiano es alguien que posee todavía “una sed de victoria, una obsesión por la perfección y una gestión a toda prueba”. El comentarista se permitió la licencia cultural de citar al gran sociólogo y filósofo Edgar Morin, cuya muerte, a los 104 años, se anunció la mañana de la final de Budapest. El secreto de Luis Enrique sería haber interiorizado, seguramente sin saberlo, la teoría de Morin de que “el pensamiento complejo ayuda a afrontar el error, la ilusión, la incerdidumbre y el riesgo”.La loa a Luis Enrique alcanzó también la temible pluma de Pascal Praud en Le Journal du Dimanche. Este periodista, estrella de la cadena CNews y uno de los principales propagandistas de la derecha más dura y de la extrema derecha, decidió por un día no despotricar de Macron ni hablar del declive de Francia. En un artículo titulado “Jurisprudencia Luis Enrique”, el autor sostuvo que “el fútbol es artesanía” y que hoy sufre “un mal mortal” que es la impaciencia, la imposiblidad de los entrenadores de construir sus proyectos y consolidarlos porque se exigen resultados inmediatos. En este sentido Luis Enrique habría tenido la suerte de que los propietarios qataríes han aprendido la lección. Así describe el trabajo del asturiano: “Luis Enrique no compone un equipo. Instala una lengua. Inventa una sintaxis. Encuentra un estilo. Cómo correr. Cómo atacar. Cómo defender. Los entrenamientos crean automatismos. Los futbolistas aprenden, comprenden, asimilan el método. Todo eso no se hace en seis semanas”.Como siempre ocurrió con Rafa Nadal, el otro rey eterno de París, la prensa francesa valora la categoría humana de Luis Enrique y el haberse sobrepuesto al drama de la muerte de su hija Xana, víctima de un cáncer. Le Parisien dedicó el viernes un extenso reportaje a la labor de la fundación que lleva su nombre, con entrevista a la cuñada del entrenador, Bela Cullell, que la dirige. La iniciativa sirve para dar ayuda logística a las familias cuyos hijos están enfermos y afrontan los tratamientos en Barcelona. Este proyecto, recuerda el diario, permite “continuar a hacer vivir a Xana y a mantener la memoria de una niña que da fuerza a toda la familia y a Luis Enrique”.Corresponsal de 'La Vanguardia' en París desde el 2018. Anteriormente fue corresponsal en Alemania (1994-2002), en Estados Unidos (2002-2009) y en Italia y ante el Vaticano (2009-2018)
Elogio infinito a Luis Enrique
Francia es unánime al reconocer que el técnico asturiano ha sido crucial para transformar el PSG











