Cuenca (EFE).- El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha defendido que «España no es un Estado fallido» sino que es un país que funciona, y ha resaltado la importancia del papel de las instituciones como el poder judicial o las fuerzas de seguridad en la etapa democrática.
Durante su intervención en el acto del Día de Castilla-La Mancha celebrado este domingo en el Teatro Auditorio ‘José Luis Perales’ de Cuenca, García-Page ha argumentado que el hecho de que «algunos tengan problemas no significa que España sea un Estado fallido; este país funciona», y ha apuntado que funciona especialmente «cuando tiene que autocorregirse, cuando salen noticias graves que afectan a la honestidad».
García-Page ha mostrado un «apoyo cerrado» a aquellos «que sufrís un ataque simple y llanamente por hacer vuestro trabajo», y ha mencionado al Poder Judicial, la Fiscalía, las fuerzas armadas, la Guardia Civil o la Policía Nacional.
Ha recordado que las leyes que regulan a estas instituciones provienen todas de la etapa democrática, en la que han gobernado los dos grandes partidos, por lo que considera después de 50 años «la democracia no tiene que buscar responsabilidades fuera de ella» sino que «lo que tenemos, para bien o para mal, ha sido obra de lo que hemos decidido los españoles y las españolas a través de nuestros representantes».








