Las lágrimas, la emoción y los brazos levantados hacia el cielo resumieron un momento que Guatemala esperó durante más de tres décadas.

Viviana Aroche escribió su nombre con letras doradas en la historia del atletismo nacional al conquistar la edición 50 del Medio Maratón Internacional de Cobán y poner fin a una sequía de 34 años sin victorias guatemaltecas en la rama femenina.

La corredora originaria de El Progreso conquistó la edición 50 de la tradicional prueba cobanera y puso fin a una sequía que se mantenía desde 1992, cuando la inolvidable María Cordero se convirtió en la última atleta guatemalteca en ganar la rama femenina.

El triunfo de Aroche representa mucho más que una victoria individual. Es el regreso de Guatemala a la cima de una competencia que durante décadas vio brillar a grandes corredoras nacionales y que, con el paso de los años, fue dominada por atletas extranjeras.

La historia parecía tener una deuda pendiente con Viviana Aroche. Ya había estado cerca de tocar la gloria cuando en la edición 46 del Medio Maratón de Cobán finalizó en la segunda posición, quedándose a las puertas de una conquista que parecía escaparse de sus manos. Sin embargo, nunca dejó de creer.