En los últimos años, Bandalos Chinos viene siendo una de las bandas argentinas con mayor proyección internacional. Consolidada por completo, su trabajo ha sido respaldado con nominaciones a premios Gardel en su país, los Grammy, entre otros.Apenas publicado su primer álbum (Bach, 2018) empezaron a visitar Ecuador, llegando por primera vez en 2019. Desde entonces pusieron a nuestro país como una parada obligatoria en casi todas sus giras.El 5 de junio estarán en Quito (Zakua Gardens) y el 6 en Guayaquil (Festival Fuerza Natural, Parque Samanes), presentando su álbum de 2025, Vándalos. A propósito de estos conciertos, su vocalista y líder Goyo Degano mantuvo una conversación con este Diario, hablando sobre la evolución personal y profesional de la agrupación, el cariño que sienten por el público ecuatoriano, y lo especial que sigue siendo presentarse en vivo para él.PublicidadEn el marco de giras, trabajo en el estudio y demás, ¿cómo te has sentido con respecto a la salud mental?Hay que trabajarla constantemente. Por supuesto que no es fácil el “lado b” que tiene estar de gira, sobre todo conforme van pasando los años. Nosotros iniciamos esta banda cuando teníamos dieciocho o dicinueve y hoy bordeamos los treinta y cinco o treinta y siente, con eso van cambiando las expectativas, las ganas de estar en tu hogar, las ganas de generar vínculos y no tener que irte durante seis meses. Además de eso está la exposición; el que haya miles de personas aplaudiéndote, adulándote y luego simplemente querer ser un ser humano común y silvestre… Para eso necesitamos acompañamiento, creo que cada uno viene haciendo sus terapias individuales. Estando de gira, el deporte también ayuda a encontrar el equilibrio, la buena alimentación. Hemos hecho terapia grupal para tener herramientas para poder pasar tanto tiempo juntos porque además de ser amigos, de ser hermanos, compañeros de banda, mantenemos esto juntos como un negocio por toda la gente que contratamos para que giren y laburen (trabajen) con nosotros. Todo eso necesita de un liderazgo que a veces no es fácil hacer entre seis (miembros de la banda). Por eso tratamos de cuidar nuestra salud mental de manera individual y grupal. Es clave.PublicidadPublicidad¿Todavía existen nervios antes de un show?Sí, obvio que sí. Bueno, no sé si me pongo nervioso, pero sí que circula una adrenalina diferente, se te genera una sensación en el cuerpo que no es la habitual, y siempre digo que el día que me deje de pasar eso no me subo más a un escenario. Hay algo como un motor, que te puede petrificar, dejarte paralizado o te puede llevar al abismo, ¿viste?, me parece que en nuestro caso al día de hoy funciona de esa manera.También, el intercambio energético que sucede en medio de un concierto es algo muy fuerte. Es como un encuentro medio espiritual… Incluso me pasa como público, cuando voy a ver espectáculos. No es algo que se vive solamente arriba del escenario. Esas emociones también son motor para nosotros, por eso seguimos saliendo de gira pese a lo cuesta arriba que está el mundo en este momento. Publicidad¿Tienen algún tipo de ritual antes o durante las presentaciones?Tenemos pequeños rituales grupales e individuales. Las pruebas de sonido son momentos para entrar un poco en clima, en particular para mí es el momento en el que ya hay olor a show como me gusta decir. Ya uno se empieza a predisponer, el cuerpo se pone más alerta y podemos ir a descansar al hotel o nos quedamos observando todo, tomando unos mates, un cafecito o unos tragos dependiendo de la hora, y ahí conectamos entre nosotros. Después hay un momento que parece muy básico, pero que para mí es vital, y es abrazarnos todos. No solo los que nos subimos al escenario, si está la manager, el ingeniero de sonido, ¡pum!, un abrazo para que circule la energía… por ahí alguien dice algo. Ese es un momento que activa algo en el cuerpo y en la psiquis de todos, nos pone en estado de alerta como para salir a cazar (entre risas). Siento que es algo ancestral lo que nos pasa.Yo uso siempre el mismo calzón… (entre risas). Lo lavo, pero siempre el mismo tipo, es como mi ropa de show.Luego de haber venido en múltiples ocasiones a Ecuador, ¿qué experiencias han tenido aquí alrededor de los años?Ustedes nos han recibido muy bien. La primera vez fuimos a Guayaquil, a un festival. Después volvimos y recuerdo que el evento lo armó una amiga que había vivido en Argentina, entonces eso estuvo bárbaro porque pudimos conectar con gente de nuestra edad. Tuvimos un día libre y de repente fuimos a comer ceviche a la casa de alguien un domingo. Metimos un cevichazo y nos quedamos jugando fútbol toda la tarde, conectando con colegas, con los amigos de nuestra amiga y con otras bandas. PublicidadHasta hoy recordamos anécdotas y momentos espectaculares de ese viaje. Se ha generado un vínculo muy especial con el público ecuatoriano. Nos encantaría poder ir más seguido, pero bueno, con que estemos volviendo es una buena señal para seguir fortaleciendo ese vínculo.¿Cuál creen que ha sido su evolución profesional y personal con el paso del tiempo?Naturalmente hay un cambio, un nuevo destino, aunque me es difícil identificarlo porque pasan tantas cosas todos los años y eso hace difícil dimensionar o ver en perspectiva. Está buenísimo tener este tipo de conversaciones porque me lleva a recuerdos que quizás no tenía tan frescos o tan a la mano. Sí creo que hay algo esencial que no ha cambiado, que lo veo en el paso del tiempo, y es esta idea romántica de hacer todo de manera grupal, que el grupo potencie a las individualidades, que sigan pasando los años y nos seguimos eligiendo como compañeros para hacer música, compañeros de viaje, amigos, hermanos, socios. Siempre nos volvemos a elegir de manera colectiva, incluso en esta era tan individualista que nos ha tocado vivir, es bueno que eso se sostenga.Después, me da la impresión de que las cosas que han cambiado han sido para bien; crecimos, maduramos, ya no pensamos que cada vez que salimos de gira es la última que vamos a tener, entonces lo vivimos con un poco más de aplomo, sin descontrolarnos, dando lo mejor de nosotros en cada ciudad, cada concierto, cada conversación. Todo esto sin pasar a ser personas aburridas. (E)
Goyo Degano, de Bandalos Chinos: “Se ha generado un vínculo muy fuerte con el público ecuatoriano, nos encantaría poder ir más seguido”
El 5 de junio estarán en Quito (Zakua Gardens) y el 6 en Guayaquil (Festival Fuerza Natural, Parque Samanes).
















