La policía neerlandesa investiga la violencia ejercida por un grupo de agentes durante una detención llevada a cabo en un centro de solicitantes de asilo, donde una mujer embarazada es lanzada al suelo. En un vídeo que circula por las redes sociales puede verse como un agente le dice algo a ella, que hace un gesto con la mano y entonces es apartada con tal fuerza que acaba cayendo. En ese momento, un hombre se abalanza contra los policías, uno de los cuales lleva un perro, y se desata el caos. Los hechos tuvieron lugar el pasado 19 de mayo aunque han salido ahora a la luz. Un comunicado policial señala que solo puede verse “una parte de lo ocurrido”.El incidente sucedió en Zeist, ciudad situada en el centro del país. En una de las filmaciones subidas a la Red, la mujer es arrastrada por la ropa o por el pelo, mientras los efectivos reducen al varón. Todos acaban en el suelo. El hombre, que fue detenido, está ya en libertad. Al final de uno de los vídeos, recogido por la televisión catarí en lengua árabe Al Jazeera, la mujer explica que tuvo una niña prematura cinco días después de lo ocurrido. Y que el arrestado es su marido, de 30 años, que rompió un televisor al saber que un familiar suyo había muerto en Gaza. Según la cadena catarí, la mujer es de origen sirio y él, palestino. En un comunicado publicado en su web, la policía informa de que “los agentes intervinieron tras recibir una denuncia por amenazas y destrozos, en la que se mencionaba un cuchillo”. “Después, se produjo la situación que se ve parcialmente en las imágenes, y se están analizando minuciosamente los hechos y las circunstancias”. La policía añade que los policías “quisieron actuar con rapidez para garantizar la seguridad de los presentes y la suya propia”.Zeist está en la provincia de Utrecht, y según la Ley de Distribución, que obliga a todos los municipios neerlandeses a acoger a solicitantes de asilo de manera equitativa, cumple al 125% con lo que se le ha pedido. Tiene capacidad para 431 personas cuando debería acoger a 344, según el recuento oficial. La ley entró en vigor en 2024 y no todos los consistorios la acatan por igual. Hay, por otro lado, protestas ciudadanas contra la presencia de estos centros, y según la plataforma de investigación Justice for Prosperity —un instituto de investigación con sede en Ámsterdam—, ese rechazo ha sido instigado en los últimos tiempos por la red neerlandesa de extrema derecha Indentitair Verzet (resistencia identitaria).Según la Oficina Central de Estadística, en el primer trimestre de 2026, casi 6.000 personas solicitaron asilo por primera vez en Países Bajos. Es un 33% más que en el mismo periodo de 2025, pero un 20% menos que en el trimestre anterior. Si bien hay más personas de Sudán y Somalia, y menos de Siria, entre el grupo mayoritario lo componen “personas cuya nacionalidad debe ser constatada”, según CBS. Puede tratarse, por ejemplo, de palestinos, ya que Países Bajos reconoce como válido ese pasaporte, pero no a Palestina como Estado independiente.
La policía de Países Bajos investiga el uso de la fuerza contra una mujer embarazada en un centro de solicitantes de asilo
En un vídeo que circula en las redes sociales, puede verse como los agentes reducen y detienen luego a un hombre que se lanza contra ellos al ver lo ocurrido
La policía neerlandesa investiga el uso de fuerza por agentes contra una mujer embarazada de origen sirio en el centro de asilo de Zeist el 19 de mayo; la mujer dio a luz prematuramente cinco días después. El incidente se produce en un contexto de tensión creciente sobre la política de asilo en Países Bajos, donde las solicitudes aumentaron un 33% interanual en Q1 2026.










