Gerard Fermín 31/05/2026 10:32 Actualizado a 31/05/2026 11:11 Ídolo del Palau Blaugrana, Sergio Lozano (Arganda del Rey, 1988) experimentó el viernes cómo su camiseta con el dorsal 9 quedará para siempre colgada junto a la de su excompañero Paco Sedano, los únicos dos jugadores de la sección de fútbol sala que tienen ese honor. Un año después de su retirada, el madrileño analiza cómo vivió los 14 años defendiendo la camiseta blaugrana en una etapa que finalizó con 34 títulos y siendo el jugador con más partidos (520) y el máximo goleador en la historia de la sección (334).Nada más retirarse ya estaba ejerciendo de segundo entrenador en el filial...Podía dirigirme hacia la gestión o hacia ser entrenador, y surgió esta oportunidad con la que estoy muy contento. Y lo cierto es que me ha servido también para desconectar poco a poco.¿Tiene decidido cuál será el siguiente paso?Lo único que tengo claro es que quiero seguir en el club. El puesto es indiferente. Quiero echar raíces aquí porque es mi casa, mi hogar. De momento me lo paso bien con los chicos.El referente“Carles Puyol es el modelo de cómo un culé debe comportarse en el terreno de juego”¿Qué es lo que más le ha costado de retirarse?Muchas cosas. Es difícil de asimilar ese proceso porque eres a la vez muy joven pero mayor para lo que te gusta tanto. Llega un momento en el que, junto a la psicóloga y el apoyo de mi familia y mi círculo cercano, vas asimilando que hay otras cosas más allá de jugar.Hablaba de hogar, lo que implica una conexión todavía más especial. ¿Cuáles han sido las claves para llegar a ese punto?Sentirme muy querido desde el primer momento y tratar de inculcarme los valores del club. Siempre he tenido una conexión especial con el culé, y ellos siempre han tenido buenas palabras hacia mí a pesar de no conseguir a veces los resultados que se necesitaban. Nunca he tirado la toalla, aunque haya pasado por cuatro lesiones muy graves, y he dado el cien por cien de lo que podía dar en cada mo­mento.¿Quién le enseñó los valores del Barça?Me acuerdo de Jordi García, que me explicó un poco cómo iba todo. Luego me empecé a fijar en Javi Rodríguez, Paco Sedano y Jordi Torras para ver lo que hacían y transmitían.¿Y algún otro referente fuera del fútbol sala?Para mí, un referente de cómo un culé se tiene que comportar dentro del terreno de juego ha sido Carles Puyol. Yo lo veía y decía: ‘Es que es increíble’. Ya no solo como jugador. Qué manera de defender el escudo, qué manera de estar siempre concentrado y de mirar siempre por el equipo, o su forma de liderar sin ser el mejor jugador ni de cerca... Yo alucinaba con muchas cosas suyas. Cuando le tocaba levantar la Champions y se la dio a Abidal fue un gesto totalmente altruista. Me acuerdo que luego lo hice con Esquerdinha y Ferrao cuando se lesionaron del cruzado y del tendón de aquiles. Son cosas que he ido aprendiendo de toda la gente que hay aquí. El Barça es más que un club por muchas cosas, y me he fijado en muchos deportistas de otras sec­ciones.¿De quién ha intentado empaparse o aprender más?He hecho muchas migas con Pierre Oriola, Aitor Ariño, Andrés Iniesta, Jordi Alba, Busquets, Ruth y Rolfö del femenino... He tenido la suerte de que siempre me he llevado muy bien con deportistas de otras secciones.Siempre dijo que se quería retirar sí o sí en el Barça.Tenía muy claro que no quería jugar con otra camiseta que no fuese la blaugrana. Ahora mismo, sinceramente, me veo para jugar en cualquier equipo. Me han llamado muchos para volver a jugar y todavía físicamente estoy para hacerlo. Pero tenía muy claro que el Barça apostó por mí cuando era un niño, que me lo ha dado todo y que se ha portado muy bien conmigo en momentos muy complicados. Han tenido gestos que se hacen cuando realmente quieres y aprecias a alguien. Desde los 33 años tenía clara que esa iba a ser mi decisión.Habiendo sufrido cuatro lesiones graves ha conseguido que no le retirase ninguna de ellas...Mi traumatólogo me dijo que, si fuese su hijo, su consejo sería que me retirase porque me podían quedar secuelas a largo plazo. Yo solo quería recuperarme para poder volver a andar y correr.Su camiseta es la segunda que se retira en la historia de la sección. ¿Qué tiene que pasar para que se dé ese gesto?Se unen muchísimos requisitos. No tienes que ser solo bueno y ganar títulos. Si miras hacia arriba y ves las camisetas que hay, se ve que todos han tenido una conexión especial con el aficionado culé y con el Palau.¿Qué sintió cuando el presidente Laporta le comunicó que se retiraría la suya?Siempre he tenido un trato excepcional con él. Le doy las gracias porque siempre se ha portado muy bien conmigo, al igual que Aureli Mas (directivo responsable de la sección). Cuando se enteró de que me iba a retirar, él me dijo que era una leyenda y que le encantaría que mi camiseta estuviese en el Palau. Eso te llena de orgullo. Es un presidente muy sentimental y apasionado. Vive el Barça por los cuatro costados.¿Tiene pensado volver a Madrid?Lo he hablado muchas veces con mi mujer cuando estamos de vacaciones en Madrid y vemos a la familia, que la echo de menos y es por lo único que volvería. Pero cuando ya han pasado unos días allí de vacaciones pienso: ‘Vamos a volver a casa’. Barcelona es nuestra casa, y cuando voy a Madrid voy a disfrutar con la familia y mis amigos. En el futuro nadie lo sabe, pero estoy muy a gusto aquí.