Por Víctor Castelló |

Valparaíso (Chile)(EFE).- La futura ampliación del puerto de Valparaíso, que divide a vecinos, hoteleros y autoridades, es la última polémica que sacude a esta bohemia ciudad de la costa chilena, que lucha desde hace años contra el declive y por conservar su condición de Patrimonio Mundial de la Unesco.

El proyecto, que consta de dos fases y cuya primera etapa obtuvo en marzo el permiso ambiental necesario tras años de tramitación, contempla una inversión de 900 millones de dólares y la construcción de un muelle para cruceros y una nueva explanada para contenedores, así como la extensión de los sitios de atraque.

Asociaciones vecinales, hoteleros y operadores turísticos se oponen a unas obras que temen que llenen el borde costero de torres de contenedores y grúas, afectando así al turismo de esta pintoresca ciudad, conocida por sus cerros de casas de colores históricos funiculares de madera y acero para subir los empinados cerros.

Fotografía que muestra un buque de carga en el Puerto de Valparaíso el 17 de mayo de 2026, en Valparaíso (Chile). EFE/Adriana Thomasa