Santiago, 28 de abril de 2022.
El Presidente de la República Gabriel Boric conversa con su asesor Matías Meza Lopehandía en el Palacio de La Moneda
Javier Salvo/Aton Chile. JAVIER SALVO/ATON CHILE Los indultos de Castillo y Moreno: el presidente y el rol de su jefe de gabineteLos indultos a presos del estallido y la inclusión de Luis Castillo y Sebastián Moreno, condenados por diversos delitos, fue una de las grandes controversias del gobierno. La noticia se conoció cuando el presidente viajaba a Viña del Mar, en diciembre de 2022.“En ese viaje, el presidente estuvo acompañado de la vocera de gobierno, Camila Vallejo, que recuerda así ese episodio:—Difícil momento. Estábamos viajando con el presidente a Viña del Mar. Justo antes de partir, yo me enteré de que había un problema en la implementación de la decisión política que había adoptado el presidente acerca del indulto. Eso generó una crisis en pleno viaje hacia la Quinta Región. Tuvimos harta conversación (con el presidente), de cómo resolver y contener la crisis. La ministra del Interior estaba en Santiago, tuvo que hacer vocerías respecto de esto. Fue un momento tenso y complejo. El presidente estaba muy molesto.Tras más de dos horas de silencio por parte de las autoridades, en donde las especulaciones se tomaron la agenda noticiosa de ese día, el equipo de Comunicaciones de Presidencia admitió el error de manera informal, sin dejarlo por escrito. Pese a lo anterior, increíblemente, se incluyeron los nombres de Castillo y Montenegro como parte de los indultos oficiales, pese a que no estaban en la lista original. Era muy tarde para echar pie atrás, cuando las familias ya estaban celebrando.—Esos dos no debieron haber estado. Eso para mí fue un error —reconoció Giorgio Jackson cuando hablamos sobre las repercusiones del equívoco en los indultos, pero en especial de uno de ellos, que causó un dolor de cabeza de proporciones para el gobierno.—El problema era Luis Castillo principalmente, ese indulto fue un error —dice Jackson.—En el Segundo Piso, en el que estuve yo, el poder principal de las decisiones lo tenía Matías (Meza-Lopehandía), y los indultos son algo que él empujó. A mí siempre me pareció una mala idea —señala Lucía Dammert (...).Miguel Crispi reafirma que lo más costoso de este caso fue la batalla comunicacional respecto del “legado del estallido social” (...).—Todos los peores males de la sociedad, estallido delictual. Tú no le puedes dar ventajas al adversario de estas características. No te puedes permitir eso cuando tienes tantas desventajas. Entonces, dos de las personas eran delincuentes y los pusiste en publicidad para todo Chile y, además, los indultaste —explica Crispi sin hacer ningún mea culpa.Según fuentes entrevistadas para este libro, el presidente Boric había solicitado sacar a ciertas personas de la lista de indultados, entre ellos a Castillo y Montenegro. Cuando el mandatario se dio cuenta de que los nombres fueron incluidos y publicados por error, solicitó que se revisara la ruta de edición del documento que contenía el listado de los indultados. Ahí se dio cuenta de que solo tres personas tenían acceso a modificarlo: la ministra de Justicia, Marcela Ríos; la jefa de asesores de la cartera, Natalia Arévalo, y su jefe de gabinete, Matías Meza-Lopehandía.La decisión de sacar a su brazo derecho le dolió. Su jefe de gabinete, amigo cercano desde la época universitaria y quien en ese momento concentraba una gran influencia y poder dentro del Segundo Piso de La Moneda, salió por la puerta para no volver. En la interna era considerado un contrapeso al presidente de la República, el brazo operativo de las decisiones adoptadas por el mandatario. Meza-Lopehandía era conocido dentro del Frente Amplio como el “Lonko”.Santiago. 17 de octubre de 2024








