En el vídeo se ve a un anciano, con gorra y chaleco acolchado gris oscuro, caminar desde la puerta de una casa pudiente del sur de Ciudad de México hacia dos hombres en la treintena. Uno le da la mano y el otro le entrega un documento judicial: su orden de detención por los delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero. Al oír la acusación, el octogenario da un respingo de sorpresa y suelta el papel. Le leen sus derechos y adelanta las manos para que lo esposen. Horas más tarde de ese 16 de enero de 2025, la Fiscalía General de la República anunciará la detención de “Guillermo N”, identificado como Guillermo Héctor Álvarez Cuevas y más conocido como Billy Álvarez, famoso por haber sido presidente del club de fútbol mexicano Cruz Azul y la cooperativa homónima desde 1988 hasta 2020; ex futbolista, presunto delincuente acusado de robar hasta el empacho y prófugo de la justicia durante un lustro. Un año y medio después, Billy Álvarez murió a los 80 años mientras enfrentaba desde la cárcel diversos procesos judiciales. Una cooperativa es una empresa con un modo diferente de funcionar. Su propiedad es conjunta y su gestión democrática: cada socio tiene un voto y vale lo mismo. En el caso de la Cooperativa Cruz Azul, se fundó en 1931, cuando por la combinación de una crisis financiera y varios conflictos laborales, el gobierno del Estado de Hidalgo expropió una fábrica de cal y cemento— situada en lo que antes se conocía como Jasso y ahora se llama Ciudad Cooperativa Cruz Azul— construída en 1881 y se la entregó a sus 192 trabajadores. La familia de Álvarez Cuevas podría considerarse como parte de la realeza de la empresa: sus dos abuelos son fundadores y su padre fue director de la cooperativa de 1953 a 1976. Como en el caso de Billy, fue acusado de desviar dinero durante su gestión. En 1988, solo 12 años después, Billy Álvarez fue elegido presidente de la Cooperativa en su asamblea general. Este es el máximo órgano de control y se celebra una vez al año. En ella, los líderes deben rendir cuentas ante los socios de la cooperativa y, cuando se cumplen los plazos, elegir a las nuevas cabezas. De acuerdo a la ley, lo máximo que una persona puede estar como presidente son diez años, pero Billy Álvarez Cuevas se mantuvo más de tres décadas a la cabeza de la Cruz Azul. En ese largo periodo, de acuerdo a las investigaciones periodísticas y judiciales, cuando él y su familia despistaron cientos de millones de pesos. La información fue primero publicada en marzo de 2019 por el portal Mexicanos contra la Corrupción, bajo el título de El juego millonario de la Cooperativa Cruz Azul. Los documentos que sirvieron de base fueron filtrados por un grupo contrario que llevaba ya unos años tratando de quitarle el control de la cooperativa y todos sus negocios asociados al clan Álvarez Cuevas. De 2016 a 2017, Billy Álvarez, como director general, habría autorizado que se pagasen casi 200 millones de pesos a una quincena de empresas por servicios de consultoría para la Cooperativa Cruz Azul. El problema era que, además de no haber evidencias de que se realizaran estos servicios, es que todas estas compañías tenían las banderas rojas clásicas que apuntaban a que se trataba de empresas fantasma o de papel, como compartir representantes legales y tener su dirección en locales muy modestos o, directamente, en casas localizadas en colonias populares. De acuerdo a lo publicado, además de Billy Álvarez, estaban involucrados varios miembros de su familia, como su hermano, José Alfredo; su hijo, Guillermo Robin Álvarez Álvarez, y su sobrino, Mario Sánchez Álvarez. Este trabajo también demostró, con base a los documentos conocidos como los Paradise Papers, que la familia Cuevas Álvarez y sus asociados habían tenido empresas en paraísos fiscales del Caribe. Usando esta publicación, el grupo contrario a Billy Álvarez, con el apoyo de un centenar de socios de la cooperativa, presentó en junio de 2020 una denuncia contra él y el resto de su clan por lavado de dinero, delincuencia organizada y el delito de administración fraudulenta por 2.257 millones de pesos. A finales de ese mismo año, autoridades federales liberaron varias órdenes de detención en su contra por, justamente, haber utilizado una red de empresas para desviar recursos de la Cooperativa Cruz Azul mediante operaciones simuladas y movimientos financieros irregulares. Billy Álvarez estuvo prófugo cinco años hasta que, un día de enero de 2025, dos hombres en la treintena llamaron a la puerta de una casa pudiente en el sur de Ciudad de México y les abrió un octogenario vestido con un chaleco gris oscuro.
Cómo Billy Álvarez robó (presuntamente) cientos de millones de la Cooperativa Cruz Azul
El empresario ha muerto a los 80 años mientras estaba en prisión llevando diversos procesos judiciales acusado de operaciones fraudulentas al frente de la empresa y el equipo de fútbol











