Actualizado Domingo,

mayo

02:15Los uniformes hablan en el mundo militar. Cada chapa, cada condecoraci�n, cada banda tiene un porqu�. Incluso el color de la boina significa algo. Hay que saber mucho de normativa castrense, pero uno puede conocer la carrera de un soldado s�lo mirando con atenci�n lo que dice su guerrera. Por ejemplo, la Princesa Leonor llevaba su uniforme del Ej�rcito del Aire con los cordones dorados que la distinguen como alumna. De su hombro derecho sal�a una banda azul y blanca: la de la Orden de Carlos III. Y en la solapa izquierda ten�a tres grandes cruces: la que acompa�a a la orden seguida por la del M�rito Militar y la del M�rito Naval. Pero con motivo de su presencia en el D�a de las Fuerzas Armadas, la Princesa se estren� en este acto y con su presencia colg� en la derecha de su guerrera una nueva distinci�n: un rokiski, el s�mbolo de aquellos militares del Ej�rcito que han superado el curso b�sico de paracaidismo.Leonor estren� ayer distinci�n y un nuevo hito en su formaci�n militar. Un paso adelante que le distingue de su padre, Felipe VI, y de su abuelo, Juan Carlos I, pues ninguno de los dos consigui� este curso, que es una muestra m�s de la soltura con la que la Princesa -no sin falta de esfuerzo- est� superando la formaci�n castrense.La heredera est� a pocas semanas de terminar los tres a�os de exigente adiestramiento que el Gobierno, junto a la Casa Real, dise�� para quien est� llamada a ser mando supremo de las Fuerzas Armadas. Leonor pas� un a�o en la Academia General en Zaragoza. Desde all�, salt� a la Escuela Naval de Mar�n y se embarc� en el Juan Sebasti�n Elcano (precisamente algunos de los compa�eros de traves�a acudieron ayer al D�a de las Fuerzas Armadas). Y ese a�o ha permanecido en la Academia General del Aire en San Javier, Murcia. La Princesa sufri� las ampollas de quien estrena sus primeras botas de monta�a del uniforme, rept� por el barro y se astill� las manos en medio del Atl�ntico. En San Javier aprendi� a pilotar un Pilatus PC-21 y ahora, ha saltado, varias veces, en paraca�das.Leonor se despedir� en julio de la vida castrense, pero no del hilo que la unir� para siempre a las Fuerzas Armadas. Y su formaci�n ser� reconocida. Ayer, el Rey Felipe VI habl� de ello durante el brindis posterior al desfile. Como un progenitor orgulloso, el Monarca resalt� los "tres a�os que ha completado con mucho esfuerzo y brillantez". Adem�s, apostill� en tono de broma: "Lo puedo decir como padre, y como mando supremo, ya veremos", afirm�, provocando la carcajada general. Ya en un tono m�s serio volvi� a insistir: "Se te nota que lo has disfrutado y me alegra mucho".Era la primera vez que la heredera acud�a al desfile que, coincidiendo con la festividad de San Fernando, patrona del arma de Ingenieros, festeja al conjunto de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil. Este a�o tuvo lugar en Vigo, en la avenida de Samil, en una cita descafeinada por la cancelaci�n del desfile a�reo y el accidentado y frustrado izado de bandera.Estaba previsto que la Patrulla Acrob�tica Paracaidista del Ej�rcito del Aire (PAPEA) inaugurara el desfile con el salto del subteniente Vidal y el subsargento primero Matanza, ambos gallegos. Sin embargo, esta exhibici�n se tuvo que anular debido a la poca visibilidad en el cielo vigu�s, que amaneci� nublado y permaneci� as� hasta las tres de la tarde.Esto oblig� a suspender todo el desfile a�reo. Tras el homenaje a los ca�dos, la formaci�n Mirlo deb�a hacer una pasada para te�ir el cielo de los colores de la bandera de Espa�a. Y ten�an que seguirle 30 cazas, 16 aviones de transporte y 25 helic�pteros. Algo que tambi�n se anul�.Si fue una pena la suspensi�n del desfile a�reo, lo que pas� a continuaci�n desconcert� a todos y fue algo in�dito. Un grupo de soldados de la Guardia Real se dispon�a a izar la bandera nacional. Lo estaban haciendo cuando la polea que engancha la cuerda al m�stil se rompi�, provocando la ca�da de la ense�a. Los militares presentes aguantaron en firmes mientras se viv�an unos segundos de desconcierto. Felipe VI y Do�a Leonor lograron mantenerse tambi�n impert�rritos, en firmes mientras terminaba de sonar el acto, dando muestra la joven de su buena preparaci�n.A continuaci�n, el Rey, ejerciendo de mando supremo de las Fuerzas Armadas, daba orden de que no se retirara la bandera de la Guardia Real, la m�s antigua que hab�a en el desfile, y que fuera esta la que presidiera la jornada. Porque la bandera es el s�mbolo de la patria, del la importancia del pa�s, y Felipe VI encarna el "s�mbolo de unidad y permanencia" con su decisi�n: puso en valor la ense�a por encima del accidente y dio una lecci�n de mando a la Princesa de Asturias, una alf�rez paracaidista.