La hija mayor de Tony Curtis y Janet Leigh, una de las ‘parejas de oro’ del Hollywood de los años 50, murió en su hogar “rodeada de naturaleza” y “en paz”, según informó su hermana pequeña, Jamie Lee Curtis, en un mensaje en Facebook.

“Fue mi primera amiga y mi confidente de toda la vida. Era de una belleza impresionante y una actriz con mucho talento”, escribió Curtis en su despedida.

Kelly Curtis trabajó junto a su hermana en Trading Places (1983), una comedia dirigida por John Landis, y protagonizó la alemana Magic Sticks (1987) y la italiana The Devil’s Daughter (1991).

Además de en el cine, también apareció en algunos capítulos de The Equalizer, Hunter, Silk Stalkings y Star Trek: Deep Space Nine, entre otras series.

“Jugaba de maravilla al corazones, coleccionaba tortugas, amaba a su familia, la naturaleza, la música, las compras de segunda mano, viajar, Facebook y Pokémon Go. Estaba orgullosa de sus raíces danesas y su ascendencia judía húngara, y era una patriota estadounidense devota”, recordó Jamie Lee Curtis.