En un acto de resistencia ante la omisión del Gobierno de México frente a la crisis de desapariciones, familiares de personas desaparecidas pegaron este sábado fichas de búsqueda en las inmediaciones del Estadio Ciudad de México (antes Estadio Azteca), sede del partido inaugural del Mundial de fútbol 2026.

Hoy, el estadio no es un escenario deportivo. No están los colores de la Selección Mexicana ni las porras del fútbol. En su lugar, resuenan gritos desesperados: algunos escritos en vallas con mensajes como “Nos faltan más de 134.000”, y otros pronunciados por las madres buscadoras, que exclaman: “¿Por qué los buscamos? Porque los amamos”.

“(El Gobierno) dice que la desaparición forzada en México no existe, claro que existe, aquí estoy yo, madre de una hija que está desaparecida”, sostuvo a EFE Inocencia González, rodeada de decenas de familias que se reúnen en el bajopuente del Circuito Estadio Azteca.

Para González, la celebración del torneo evidencia las “incongruencias” del Gobierno de Claudia Sheinbaum, ya que, afirma, el Mundial contará con más de 10.000 elementos de seguridad pública, mientras que las familias que buscan a sus seres queridos disponen de menos de 20 oficiales durante las labores de exploración y excavación.