Los sindicatos educativos mayoritarios, Ustec y Aspepc (que suman el 50% de representación) han decidido desconvocar las huelgas previstas desde el lunes al jueves, que estaban focalizadas cada día en una provincia diferente. No obstante, mantienen la convocatoria del viernes, que afecta a toda Cataluña, a la espera del resultado de la consulta que se va a hacer para saber si el profesorado avala o no el preacuerdo al que llegaron el viernes con el Departamento de Educación. No obstante, CGT y la Intersindical (suman un 12% de representación), que se descolgaron del preacuerdo con Educación del viernes, sí mantienen los paros. Los sindicatos han decidido no apresurarse con la consulta -que esperaban realizar entre domingo y lunes- y se activará finalmente de lunes a jueves para tener tiempo para explicar bien el contenido del acuerdo. Tras tres meses de conflicto y un colectivo muy movilizado y enfadado, las organizaciones necesitan unos días para convencer al profesorado y que las aguas vuelvan a su cauce. El Govern respira más tranquilo desde la noche del viernes, cuando se confirmaba el preacuerdo al que habían llegado con los sindicatos educativos para poner fin al conflicto que duraba ya más de tres meses. Este era el gran incendio que le quedaba por sofocar al Ejecutivo de Salvador Illa, después de empezar a contener la gran crisis de Rodalies y extinguir la falta de Presupuestos. Más oxígeno ha cogido este sábado la desconvocatoria preventiva de las huelgas, aunque con prudencia y a la expectativa de los que pase el lunes -la huelga afecta a Girona y servirá para hacer una primera medida de la respuesta de los docentes- y el jueves -con el resultado de la consulta-. Después de un ciclo de huelgas educativas en Cataluña que ha durado más de tres meses e intensas negociaciones durante dos semanas, finalmente sindicatos y Departamento de Educación lograron llegar a un preacuerdo el viernes, que para ser definitivo deberán refrendar los profesores durante los próximos días. Se trata de un pacto que complementa y amplía el firmado en marzo con CC OO y UGT, minoritarios en la educación, y que supone una inversión de 2.000 millones de euros en cuatro años. A este importe se sumarán 726 millones más del nuevo acuerdo, firmado por los dos mayoritarios (Ustec y Aspepc), además de UGT y CC OO. El president Illa ha agradecido este sábado la “voluntad y actitud de diálogo” de los sindicatos, que el viernes mantuvieron una maratoniana reunión de 12 horas para poder acabar la semana con un consenso. El jefe del Ejecutivo catalán considera que el pacto va más allá de unas mejoras salariales. “Es un primer paso para remontar el ámbito educativo y poner a partir de ahora todos los esfuerzos en lo que realmente importa, que es alcanzar la excelencia en el ámbito educativo”, ha destacado durante la inauguración de una residencia en Calaf. Por su parte, la consejera de Educación, Esther Niubó, ha destacado que el acuerdo supone “paso de gigante” en la mejora de las condiciones laborales de los docentes y la calidad de la atención educativa. “Nos situaremos probablemente en la tercera o cuarta posición retributiva del conjunto del Estado”, ha asegurado en una entrevista en Catalunya Ràdio. Niubó se ha mostrado esperanzado que los profesores acaben validando el acuerdo y que ello permita acabar, no solo con las huelgas, sino también con otro tipo de acciones de protesta como la suspensión de excursiones y colonias escolares. El Govern tenía prisa en poder cerrar un conflicto que ya hace mucho tiempo que duraba, que tenía visos de replicarse al final del curso y el inicio del siguiente -incluso con amago de una huelga indefinida a la valenciana- y que amenazaba con comprometer la visita del Papa a Barcelona, algo que hubiera afectado personalmente a Illa. Y ello, a sabiendas de la factura política que le podía haber pasado, como le sucedió al predecesor Govern con el conflicto durante la era del exconsejero Josep Gonzàlez Cambray. Pero los sindicatos también eran conscientes de que no podían sostener el músculo de las huelgas, que en las últimas jornadas daba señales de flaqueo: el porcentaje de seguimiento ha ido descendiendo progresivamente y las manifestaciones de la última huelga general educativa reunió un tercio de personas que las anteriores. El preacuerdo cerrado el viernes se desencalló gracias al aumento salarial. Por un lado, se crean un nuevo complemento salarial, bautizado como complemento de mejora docente, que cobrarán todos los docentes ya a partir de este 2026 y será de 50 euros mensuales los dos primeros años, pero llegará a los 173 euros en 2029. A ello se suma el aumento de 210 euros, también a alcanzar ese año, del complemento autonómico. Ello implica que los docentes cobrarán, de aquí cuatro años, casi 400 euros más al mes, una cifra que se supera los 600 si se suman los incrementos estatales. También se acordó el retorno de la deuda de los sexenios (recortados en 2012), en un periodo de cinco años.Asimismo, el preacuerdo contempla la incorporación de 6.413 docentes y educadores para atender a los alumnos con necesidades especiales durante los próximos cuatro cursos o la convocatoria de 5.000 plazas de catedráticos de secundaria durante los siguientes dos años.
Ustec desconvoca las huelgas hasta el jueves, a la espera de la consulta al profesorado en Cataluña
CGT y la Intersindical, que se descolgaron del preacuerdo con Educación del viernes, mantienen los paros










