NoticiaBotero Jaramillo fue denunciado por su esposa, la artista Manuela Echeverri Hoyos, por presuntas agresiones. La pareja tiene un bebé de 8 meses.Santiago Botero, candidato presidencial, se pronunció tras desalojo en Cartagena. Foto: Redes sociales / Suministrada a EL TIEMPO30.05.2026 13:05 Actualizado: 30.05.2026 13:25
En medio del escándalo judicial que sacude la antesala electoral del país, el candidato presidencial Raúl Santiago Botero Jaramillo rompió el silencio y respondió a las graves acusaciones de violencia intrafamiliar que derivaron en un operativo de desalojo en su apartamento en Bocagrande, Cartagena. LEA TAMBIÉN El pronunciamiento llega a menos de 24 horas de que los colombianos acudan a las urnas, el aspirante —protagonista de un procedimiento policial y administrativo sin precedentes en plena campaña— optó por rechazar de plano los señalamientos y trasladar el foco hacia un supuesto trasfondo político.“Sabía que la política es sucia, rastrera y que no tiene ningún límite moral ni ético”, afirmó el candidato en un comunicado dirigido a la opinión pública, en el que enmarca lo ocurrido como parte de una arremetida en su contra.Niega conflicto personal y apunta a instrumentalización políticaBotero sostiene que no existe una confrontación de fondo con su esposa, la artista Manuela Echeverri Hoyos —quien lo denunció formalmente—, y afirma que la situación responde a presiones externas.Faltan menos de 24 horas para el inicio de las elecciones presidenciales. Foto:Guillermo González/Kronos“Yo no tengo problemas con mi expareja porque es una excelente mujer, pero sé que se está dejando utilizar por candidatos a quienes les sirve este tipo de escándalo”, señala en el documento, en el que incluso menciona sectores políticos específicos como responsables de lo que califica una estrategia de desprestigio.Esta versión contrasta con la denuncia elevada ante autoridades de familia, en la que Echeverri Hoyos reportó un presunto ciclo de agresiones físicas, psicológicas y económicas en los últimos días, así como decisiones que la habrían dejado a ella y a su hijo menor fuera de las propiedades que compartían.Dicha denuncia fue el fundamento para que un comisario de familia ordenara una medida urgente de protección, que incluyó el desalojo inmediato del candidato del inmueble y el restablecimiento de los derechos de la madre y el menor.“No hay pruebas”: la línea de defensa del candidatoUno de los ejes centrales de la respuesta de Botero es la deslegitimación de las acusaciones. En su comunicado insiste en que no existe evidencia que respalde los hechos denunciados.Santiago Botero, candidato presidencial, desalojado en Cartagena. Foto:Redes sociales / Suministrada a EL TIEMPO“No tienen una sola prueba. No tienen una sola evidencia que sustente todo lo que están diciendo”, afirma, en una defensa que también conecta con su discurso de campaña, al señalar que su movimiento estaría generando temor en sectores tradicionales del poder.El candidato plantea que el caso no debe leerse como un episodio aislado, sino como parte de una reacción del “sistema” frente al crecimiento de su aspiración política en la recta final de las elecciones.El contraste con los hechos del operativoMientras el candidato denuncia persecución política, lo cierto es que el procedimiento adelantado por la Policía Metropolitana de Cartagena y la Comisaría de Familia estuvo motivado por una orden legal emitida el 29 de mayo, tras considerar un riesgo para la integridad de la denunciante y del menor.Al candidato presidencial se le acusa de violencia intrafamiliar. Foto:Suministrada a EL TIEMPOSegún lo conocido por este medio, la diligencia de desalojo se desarrolló en medio de alta tensión, luego de que el aspirante se atrincherara en el apartamento y se negara a acatar la orden judicial. Durante el procedimiento, de acuerdo con autoridades y testigos, habría proferido amenazas contra funcionarios públicos y abogados presentes en el lugar.Incluso, por razones de seguridad, el bebé de la pareja fue trasladado a un hogar de paso mientras se restablecían las condiciones de protección.En su respuesta pública, sin embargo, Botero evita referirse de forma directa a estos episodios específicos, centrándose en una narrativa general de victimización política y enmarcando la situación dentro de lo que describe como un proceso personal de separación. LEA TAMBIÉN Con el país a horas de definir su rumbo en las urnas, el episodio no solo añade tensión al escenario electoral, sino que plantea interrogantes sobre el impacto de este tipo de crisis en la decisión de los votantes y en la legitimidad del agitado debate político en su tramo final.También te podría interesar:#Politiqueando #ElTiempo #NoticiasColombia Foto:EL TIEMPO Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.













