Un nuevo feminicidio conmociona al Perú. Todo comenzó con la ilusión de un nuevo amor, pero terminó en una de las historias más desgarradoras y crueles. Zoila Carolina Castillo, de 29 años, viajó de Lima a Tarapoto con su hijo de solo 6 años —tenía un diagnóstico de autismo— y nunca más volvieron con vida. Este miércoles, Alexis Alcántara Tellería, pareja de la joven madre, terminó confesando el doble crimen. “Es verdad, yo los maté, se me entró el diablo y perdí la razón”, admitió. TE RECOMENDAMOS ¿INTERCAMBIO DE FAVORES? DINA BOLUARTE PIDE VOTAR POR KEIKO FUJIMORI EN SEGUNDA VUELTA | ARDE TROYA La prueba de luminol a la camioneta del feminicida, en la que se encontraron manchas de sangre en el asiento posterior y en la maletera, fue fundamental en la investigación que realiza personal de la División de Trata de Personas. Todo apunta a que la “relación sentimental virtual fue altamente conflictiva, signada por los celos enfermizos y el acoso permanente de Alcántara”, dijo un agente de esa unidad. PUEDES VER: ‘Ni una menos’: Tres policías peruanos viajan para extraditar al asesino de cosmiatra Por ahora, el asesino permanece detenido en la sede de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri), en Lima, mientras continúan las diligencias. El menor fue hallado sin vida primero y, tres días después, las autoridades encontraron el cuerpo de la madre a 100 metros de distancia, en la región San Martín. El confeso asesino huyó, pero las autoridades encontraron rastros de sangre en el vehículo hallado en su casa de La Molina. A través de una prueba de luminol, los agentes confirmaron la presencia de fluidos. Además, la Policía halló ropa de Zoila Castillo dentro de la vivienda del fotógrafo, y se presume que serían las mismas prendas con las que se le ve en las imágenes de las cámaras de seguridad de San Martín. Zoila había viajado con la promesa de encontrarse con Alexis. Ambos mantenían una relación virtual desde hacía dos meses. Tras llegar a Tarapoto, el 'novio' cambió los planes a última hora y le pidió a Zoila que se trasladara a Tocache. Ese fue el último rastro consistente que la familia tuvo de la madre y su hijo. Tras varios días de intensa búsqueda, con ayuda de las autoridades y ronderos locales, se halló el cuerpo del niño en una zona rural de Uchiza. Familiares de la víctima empezaron a recibir aterradores testimonios de otras mujeres que revelaron el peligroso perfil de Alexis Alcántara. El sujeto las contactaba por redes sociales, les prometía lujos y grandes beneficios para convencerlas de viajar a la selva y, una vez allí, presuntamente las encerraba en habitaciones. Debido a esto, las autoridades no descartan que se trate de una red de trata de personas. Además, el sospechoso ya contaba con antecedentes por violencia familiar. Tras varios días de fuga, la Policía detuvo a Alexis Alcántara en el distrito de Jesús María. Se había cambiado el look al rasurarse la barba. PUEDES VER: Las marcas del feminicidio en Perú: Más del 70% de las víctimas tenía entre 18 y 44 años Inicialmente dijo que “los había dejado en un paradero” y un juez dictó 7 días de detención preliminar. Tres días después de que fueran encontrados los restos del menor, fue hallado el cuerpo de Zoila. El feminicida se desempeñaba como fotógrafo, realizaba producciones audiovisuales, ofrecía servicios turísticos y se especializaba en el avistamiento y la imagen de aves exóticas. Vivía en el distrito de La Molina, pero viajaba con mucha frecuencia a la Amazonía peruana debido a su trabajo, lo que explica su presencia y conocimiento de la zona de San Martín.