La Policía Nacional ha detenido a nueve grafiteros, incluidos dos menores de edad, acusados de más de un centenar de hechos delictivos y que habrían causado daños por valor de más de 400.000 euros en los trenes de Cercanías de la Comunidad de Madrid.Las detenciones fueron practicadas entre el 27 y el 29 de mayo tras unas investigaciones que permitieron esclarecer 107 delitos, de los que 90 eran por daños y los 17 restantes por de desórdenes públicos, según un comunicado de la Policía.Las pesquisas comenzaron el pasado mes de diciembre, cuando los agentes tuvieron conocimiento de diferentes hechos delictivos bajo un mismo 'modus operandi', como era el del conocido método del 'palancazo', habitual entre grafiteros de trenes.Este método consiste en detener la trayectoria del ferrocarril tirando de la palanca de freno de emergencia, una maniobra de riesgo pero que permite a los grafiteros pintar el exterior de los trenes para estampar su firma en los vagones.El objetivo principal de los nueve grafiteros era alcanzar la máxima notoriedad dentro de la comunidad de grafiteros, lo que es conocido como 'getting up'. Normalmente su popularidad crece gracias a acciones peligrosas, como las pintadas en trenes. En uno de los hechos esclarecidos, los agentes pudieron constatar que los grafiteros habían empleado los aerosoles como sopletes y habían tornado su actitud en gran agresividad contra el resto de viajeros de los vagones.RequisadoRadiales, llaves maestras y spraysAdemás, mostraron una resistencia activa contra los agentes y vigilantes de seguridad al tratar de evitar la acción policial. Entre los elementos utilizados para cometer los delitos se les encontraron radiales, llaves maestras para las cocheras y numerosos sprays.Todos los detenidos han sido acusados de delitos de daños y desórdenes públicos, y han sido puestos a disposición de la autoridad judicial competente y, en el caso de los detenidos que aún no tienen los 18 años, de la Fiscalía de menores.Actos violentosUn spray como improvisado lanzallamasSegún las mismas fuentes los grafiteros habían llegado a agredir a los vigilantes de seguridad y también habían utilizado un spray como lanzallamas improvisado para amedrentar a los pasajeros en la estación Comillas. Los investigadores destacan que este grupo actuaba con “absoluto desprecio a la vida e integridad” de los viajeros, ya que la detención brusca de los trenes podía provocar situaciones de riesgo tanto para los pasajeros como para ellos mismos.Uno de los episodios más significativos tuvo lugar en la estación de San José de Valderas, en Alcorcón, donde los sospechosos lograron detener un tren durante 17 minutos para cubrirlo completamente de grafitis.La investigación también ha revelado que los sospechosos se introducían de forma habitual en las cocheras de Metro y Cercanías para realizar pintadas en los convoyes estacionados. Varios de ellos acumulaban antecedentes por hechos similares y habían sido identificados en numerosas ocasiones por acciones vandálicas relacionadas con el grafiti.ReincidentesMultas de hasta 10.000 eurosFuentes policiales señalan que algunos familiares eran conocedores de la actividad de los arrestados y que, en determinados casos, ya habían tenido que hacer frente al pago de sanciones de hasta 10.000 euros derivadas de anteriores actos vandálicos.