El artículo que precede a su nombre es toda una declaración de intenciones. Con él busca transmitir proximidad —la Tania, la de toda la vida— y también, cuenta, es la forma cariñosa con la que se hacen llamar en su familia: la Eli, la Noe y la Joana son sus hermanas. Para la cantante alicantina es, además, una forma de diferenciarse del resto y, sin quererlo, alude a su vínculo con el arte gitano, el de su pareja Yerái Cortés. Con su ayuda engendró Amoríos. La verdad de mi coplilla, su primer disco y el que la situó en el radar de la escena musical española. En él narra de forma visceral y sincera la crisis de pareja que vivieron ella y el guitarrista flamenco. “Lloré, lloré, lloré al ver mi casa manchá’ de besos de otro querer”, canta en Besitos de otro, y en Mal d’amores reza: “¿Qué hago con mis tormentos? Si están los bares cerrando y mi corazón abierto”. Lejos de atraer a curiosos o airear sus desventuras, la música de Tania y Yerai busca llegar a aquellos que se atrevan a cicatrizar y dejar el corazón sanar a través de su poesía cantada. Hoy los suyos están llenos, ese amor atormentado ha evolucionado a un nuevo plano y ahora se embarcan en una nueva etapa como pareja: la de ser padres.A la derecha, estilismo de oficina con una vuelta de tuerca compuesto por un polo de Pinko, vestido tubo y joyas firmadas por Vidal & VidalAndrés García Luján“El embarazo es algo muy fuerte. Es casi animal. De repente surge una sensación como de supervivencia, en la que priorizas gente y situaciones. Además, siento mucho amor por dentro y estoy trabajando sin parar en el estudio porque cuando llegue la pequeña pararé un tiempo”, explica la artista, y añade que Yerai, por su parte, está también muy emocionado: “Dice que es el sueño de su vida ser padre”.La Tania es capaz de acallar una habitación llena de gente. Delicada pero potente como el rugido del viento, su voz despertó temprano, cuando tan solo era una niña. “Canté en mi comunión porque se puso enferma una de las niñas que tenía que cantar y ahí sentí algo muy bonito. Para mí fue toda una sorpresa pensar que yo podía emocionar a alguien con la voz,”, explica. Desde ese día lleva siempre consigo “una virgencita” para que la acompañe en su camino.Camisa ‘oversize’ de rayas y detalles en relieve de Mans con bermuda tipo sastre de SandroAndrés García LujánTras años de estudio y un viaje para asentarse en Madrid, la artista ha empezado a recoger los frutos de su trabajo. La canción Los Almendros, que compuso para el documental producido por C. Tangana La guitarra de Yerai Cortés le valió un Goya. “Fue un sueño. Todavía cuando lo recuerdo me emociono. Porque además de cantante soy actriz y siempre lloro viendo los Goya. Recoger ese premio es un momento superbonito porque, más allá de ser un galardón, es un reconocimiento a tu carrera. Rodar el documental, además, fue precioso y aunque hubo momentos de incertidumbre, estábamos todos tranquilos porque íbamos de la mano de Pucho (C. Tangana)”, asegura la artista. No tiene reparos en reconocer que conocer al cantante de El Madrileño fue un punto de inflexión en su trayectoria musical: “He hecho cosas muy bonitas en mi vida y en mi carrera, pero creo que realmente cuando lo he podido profesionalizar de alguna manera todo ha sido a partir de conocer a Pucho”, asegura.Abrigo de piel en color crema de Habey Club sobre un polo blanco calado a juego con microshort, de GuessAndrés García LujánAl reflexionar sobre el tipo de música que crea, esta compositora plantea un problema de etiquetas: “Creo que en España hemos confundido mucho el folklore con el flamenco. Y, aunque tienen cosas en común, son universos diferentes. Yo no sé cantar flamenco y, además, le tengo mucho respeto. Por eso durante mucho tiempo era algo muy conflictivo para mí porque no sabía dónde colocarme exactamente”, reconoce la artista, que hoy por fin puede, aunque no haga falta, ponerle nombre al estilo de música que hace: “Es música folklórica y música de raíz”, sentencia y reconoce que para encontrar su lugar se ha valido de grandes referentes que, como ella, hace música de raíz. “Me han inspirado figuras como la española Sílvia Pérez Cruz y la mexicana Natalia Lafourcade”. De hecho, revela, es allí, en México, donde se ve en un futuro próximo. No solo para llevar una gira, sino para explorar allí su folklore y música de raíz, por la que se siente profundamente atraída.Realmente cuando he podido profesionalizar de alguna manera todo ha sido a partir de conocer a Pucho”La TaniaCantanteVestido corto de terciopelo con cuerpo encorsetado y escote palabra de honor y falda con vueloAndrés García LujánHoy la Tania vuela alto y lo hace en solitario con un nuevo proyecto en el que volverá a desnudarse espiritual y sentimentalmente. Porque para esta artista cantar es “un desahogo”, y los directos, la forma más divertida de interpretar e insuflar vida a cada canción. “Siempre utilizo esta metáfora de que quiero encontrar el amor en el sentido de que quiero encontrar a gente y probar y desechar canciones… ahora quiero calentarme la cabeza. Me he juntado con tres amigos y estamos empezando a escribir cosas. Está siendo un proceso más técnico. Además, me quiero tomar el tiempo necesario para hacer un disco que me encante porque, por suerte, no me está esperando nadie”, reconoce.CréditosFotografía: Andrés García LujánAsistente de fotografía: Isabel AnduezaEstilismo: Andrea OrtizMaquillaje y peluquería: María Tattaglia
La Tania: “En España se confunde el flamenco con el folklore”
Después de convertir el desamor en copla y ganar un Goya con la ayuda de C. Tangana, la cantante alicantina se embarca en un nuevo disco mientras pone rumbo a la maternidad










