Pamplona (EFE).- La Plaza de la Constitución de Pamplona acoge desde este sábado la Tómbola de Cáritas, que ha arrancado con más boletos, nuevos premios y el mismo objetivo solidario que la ha convertido durante décadas en una de las imágenes previas a las fiestas de San Fermín.
La instalación, que permanecerá abierta hasta el 14 de julio, llega este año marcada por el traslado obligado desde su configuración habitual debido a las obras del Paseo Sarasate, circunstancia que ha obligado a reorganizar la disposición de los módulos e incluso reducir parte de la estructura para adaptarse al nuevo emplazamiento.
Durante 46 días, la tómbola volverá a funcionar como un gran mecanismo solidario destinado a sostener los programas sociales de Cáritas Diocesana, que el pasado año acompañó a 10.861 personas en situación de vulnerabilidad.
La principal novedad llegará en el volumen de juego: saldrán a la venta 2,8 millones de boletos, 200.000 más que el año anterior. De ellos, 420.000 permitirán obtener premio directo, 700.000 corresponderán a la modalidad de reúna y 1,68 millones participarán en sorteos específicos.
La organización mantiene el precio tradicional de un euro por boleto, con posibilidad de pago tanto en efectivo como con tarjeta, mientras que la fecha límite para canjear premios quedará fijada el 14 de agosto.










