En diciembre del 2025, durante la ceremonia del sorteo del Mundial de Fútbol en Washington D.C., Donald Trump, Claudia Sheinbaum y Mark Carney posaron ante las cámaras en su primera reunión conjunta como los líderes de los países anfitriones del gigantesco evento deportivo internacional. Pero detrás de las sonrisas se escondía la tensión. Dos días antes, el presidente de Estados Unidos había amenazado con dejar expirar el T-MEC, el tratado de libre comercio con México y Canadá. Era el golpe más reciente del republicano contra sus vecinos, a los que acusa desde hace mucho de “aprovecharse de Estados Unidos” en varios frentes.
Las tensiones y discordias agitan el vecindario del Mundial
Los países anfitriones de la Copa del Mundo mantienen diferencias sobre aranceles, migración y soberanía, y se alistan para una compleja renegociación de su tratado comercial. Se viene un despliegue de diplomacia forzada con el inicio del magno certamen.













