Noticia Exclusivo suscriptores Advierte que la IA debe verse como una herramienta para ganar eficiencia, no como sustituto del criterio humano, la ética o la capacidad de pensar.Teresa Gutiérrez, lideró Tesla en México y Latinoamérica; fue una de las invitadas especiales al Aval Tech Week realizado en Bogotá, en el que intervino con su conferencia 'El algoritmo del líder'. Foto: Milton Diaz / El TiempoPERIODISTA ECONÓMICO30.05.2026 04:36 Actualizado: 30.05.2026 04:36

Durante más de dos décadas, Teresa Gutiérrez ha ocupado posiciones de liderazgo en algunas de las compañías más reconocidas del mundo, entre estas Mattel, Nestlé, Procter & Gamble, McKinsey y Tesla, donde se desempeñaba como directora general para México y Latinoamérica. Esa trayectoria le ha permitido observar de cerca varias de las grandes transformaciones empresariales de los últimos años, pero ninguna —asegura— tan profunda y acelerada como la que está impulsando hoy la inteligencia artificial (IA).Invitada al encuentro Aval Tech Week para presentar su conferencia El algoritmo del líder, Gutiérrez planteó una tesis sencilla, pero contundente: en un entorno donde la tecnología avanza más rápido que nunca, los líderes del futuro deberán desarrollar tres capacidades fundamentales para no quedarse atrás. LEA TAMBIÉN En conversación con EL TIEMPO, la ejecutiva advirtió que la inteligencia artificial puede convertirse en uno de los mayores multiplicadores de productividad de la historia, pero también en una fuente de dependencia y pérdida de capacidades si se utiliza sin criterio. “Las personas que sepan pensar serán las que más ganen en esta batalla”, afirma. Por eso insiste en que el verdadero desafío ya no es tecnológico, sino humano.¿Qué es el 'algoritmo del líder' y por qué es necesario hablar de esto ahora?Diría que es urgente porque vivimos en una generación muy rápida, muy conectada y con una competencia feroz. Cada vez es más difícil diferenciarse porque prácticamente todo tiende a convertirse en un commodity. En ese contexto, la tecnología puede y debe ser un diferenciador. Hoy vemos un impacto enorme en la eficiencia personal. Lo que le diría a cualquier líder, organización o persona es que no espere más, que descargue una herramienta de IA, experimente con ella y aprenda. No existe una versión perfecta, por eso hay que probar, equivocarse y volver a intentar. ¿No se está haciendo la tarea con juicio en ese frente?Lo extraordinario es que estas herramientas pueden ahorrarte tiempo valioso, desde responder un texto hasta estructurar un plan de negocios o generar ideas. Lo importante es que ese tiempo recuperado se invierta en actividades que agreguen valor a clientes, empresas y personas. En América Latina dedicamos cerca de seis horas diarias al consumo de redes sociales. Imagínese si una parte de ese tiempo se utilizara para aprender algo nuevo, desarrollar habilidades o entender cómo funciona la IA. En pocos meses los resultados serían enormes.Teresa Gutiérrez, exdirectora general de Tesla México y Latinoamérica. Foto:Milton Diaz / El TiempoEn esa búsqueda de optimizar tiempos, ¿a qué riesgos nos exponemos?Es una gran pregunta. La inteligencia artificial sirve para muchas cosas, pero no para todo. Tiene limitaciones importantes y, sobre todo, carece de algo fundamental: una brújula moral. Por eso creo que debemos verla como una herramienta tecnológica, similar a un correo electrónico o a una plataforma de mensajería. Es excelente para procesar grandes cantidades de información, resumir documentos o acelerar tareas repetitivas. Sin embargo, no es un psicólogo, no es un consejero y no debe convertirse en quien tome decisiones por nosotros.Sin duda, tiene aún muchas limitaciones...Claro, hay que entender que los modelos de lenguaje tienen limitaciones. Pueden cometer errores importantes y generar información incorrecta. Cuando se les pide resumir documentos funcionan muy bien, pero cuando deben analizar mercados complejos o producir conclusiones especializadas, todavía presentan niveles de error significativos. La clave es utilizar la tecnología entendiendo claramente para qué sirve y para qué no sirve. LEA TAMBIÉN En sectores tan sensibles como el financiero, ¿dónde están los límites para el uso la IA?Depende mucho de la herramienta utilizada. Hay una categoría conocida como inteligencia artificial neurosimbólica que tiene una enorme capacidad de razonamiento y está generando impactos muy importantes en las compañías. En el sector financiero puede ayudar a reducir fraudes, mejorar la recuperación de cartera, identificar nuevos mercados, desarrollar productos y aprovechar mejor los datos disponibles. No se trata solo de automatizar procesos, sino de agregar una capa adicional de razonamiento que permita tomar decisiones más inteligentes. Ahí es donde estamos viendo algunos de los avances más interesantes.¿A qué nos vamos a enfrentar más adelante en materia de IA?Desde la perspectiva empresarial, la inteligencia artificial neurosimbólica es probablemente una de las tecnologías con mayor potencial de impacto. Está ayudando a las compañías a mejorar sus modelos de pronóstico, detectar patrones complejos y optimizar estrategias de precios, entre muchas otras aplicaciones.Desde el punto de vista personal, el crecimiento seguirá viniendo a través de agentes inteligentes y modelos de lenguaje cada vez más accesibles, capaces de integrarse con múltiples aplicaciones y tareas cotidianas.La IA bien utilizada puede ayudar a liberar tiempo en tareas repetitivas que antes tomaba horas. Foto:iStockEstá ayudando la IA a los directivos a liberarse de esas altas cargas de presión?Ese es uno de los usos más poderosos. Eso libera tiempo para pensar, analizar y concentrarse en actividades estratégicas. Cuando una herramienta elimina parte de la carga operativa, las personas pueden dedicar más energía a aquello que realmente genera valor.Y en lo personal...Creo que la visión correcta es la de una abundancia sostenible de tiempo. La inteligencia artificial puede devolvernos horas que antes destinamos a tareas repetitivas. Yo misma la utilizo todos los días. Lo que antes podía tomar una hora hoy puede resolverse en minutos. Eso significa más tiempo para la familia, para aprender, para descansar o para enfocarse en proyectos importantes.¿Deberíamos preocuparnos por volvernos demasiado dependientes de estas herramientas?Absolutamente. Ese riesgo existe. Al final, las personas con mayor capacidad de razonamiento serán las que obtengan mejores resultados en este nuevo entorno. La inteligencia artificial puede ayudarte a optimizar el tiempo, pero no puede sustituir tu criterio. Si alguien simplemente copia y pega todo lo que genera una herramienta, termina perdiendo la capacidad de cuestionar, analizar y construir juicio propio. Además, el contexto cambia de forma constante. Las herramientas no siempre son capaces de incorporar todas las variables políticas, económicas, éticas o competitivas que rodean una decisión empresarial. Ahí es donde el criterio humano sigue siendo indispensable. LEA TAMBIÉN Entonces, existe el riesgo de caer en una especie de pereza mental...Ciento por ciento. Recientemente leí un estudio que planteaba una idea preocupante: por primera vez en la historia podríamos enfrentar una generación menos preparada intelectualmente que la anterior. Es una advertencia que debemos tomar muy en serio. Si dejamos de pensar porque las máquinas lo hacen por nosotros, estaremos renunciando a una de nuestras capacidades más valiosas.Si tuviera que resumir su conferencia en tres mensajes fundamentales ¿cuáles seríanEl primero es que la tecnología es urgente. Tenemos que aprenderla, entenderla y experimentar con ella. El segundo es que el ser humano debe seguir ocupando un lugar central en la toma de decisiones. Y el tercero, quizá el más importante, es que necesitamos el talento correcto en el lugar correcto. Personas conectadas con un propósito, con pasión, con ganas de hacer las cosas de manera diferente. La tecnología por sí sola no transforma organizaciones. Son las personas las que lo hacen.Como empresaria, ¿qué cosas nunca dejaría en manos de la IA?Nunca pondría información confidencial en herramientas abiertas y tampoco delegaría mis decisiones estratégicas. Utilizo la tecnología para optimizar procesos, pero las decisiones siguen siendo responsabilidad mía. Por eso insisto en que las habilidades más importantes del futuro son las de siempre. Saber pensar, formular buenas preguntas, entender cómo funcionan las empresas, las personas y el mundo. La tecnología debe ser un multiplicador del talento humano, no un sustituto.Teresa Gutiérrez exdirectiva de Tesla México y Latam, durante su intervención en el Aval Tech Week. Foto:Milton Diaz / El Tiempo¿Cómo imagina el mundo dentro de dos o cinco años con toda esta transformación?Creo que veremos sociedades más eficientes, más conectadas y con oportunidades extraordinarias. Los roles laborales cambiarán y surgirán nuevas profesiones. También veremos una enorme creación de riqueza.¿Le preocupa un futuro en el que la IA termine tomando decisiones críticas para la humanidad?Creo que todavía estamos lejos de ese escenario. Las máquinas han avanzado mucho, pero aún existen capacidades humanas que siguen siendo muy difíciles de replicar. Sin embargo, sí creo que debe existir un consenso global sobre los límites éticos y morales de estas tecnologías. Ese es un debate que apenas comienza y que será cada vez más relevante para gobiernos, empresas y sociedades. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.