SEMANA: ¿Recuerda un proceso electoral que hubiera suscitado tanta controversia como el de este domingo?Juan Carlos Galindo: He tenido estrecho contacto con el sistema electoral colombiano desde hace más de dos décadas. Yo fui quien, como procurador delegado, demandé la nulidad de las elecciones al Congreso de 2002 ante el Consejo de Estado, que, tres años después, consolidó una decisión anulatoria. Y fui registrador nacional del estado civil en 2007 y luego de 2015 a 2019, tiempo en el que se vivieron elecciones presidenciales, de Congreso de la República y el plebiscito para la paz. Entonces, puedo decir que en estos años nunca había sido testigo de una situación como la que estamos viviendo en estos momentos, en la cual el propio jefe de Estado está atacando a la institucionalidad y a la organización electoral sin ningún tipo de prueba ni argumento. Colombia tendrá la elección más observada de su historia: más de 1.300 veedores internacionales vigilarán las elecciones este domingoSEMANA: Además de sorprendente, también es muy grave porque pone en duda el sistema.J.G.: Sí. Por eso, esa intervención es absolutamente reprochable y criticable. Porque el proceso electoral no es un proceso de la Registraduría. El electoral es un proceso de Estado, en el cual participan diferentes autoridades de la república, los partidos políticos y la ciudadanía a fin de organizar el escenario para la expresión colectiva de la voluntad popular. Que sea el propio jefe de Estado quien esté atacando, como vuelvo e insisto, sin ningún tipo de prueba ni razón, es censurable y nunca se había presentado en la historia de la república.Juan Carlos Galindo dice que no hay un solo software, sino muchos que utiliza la Registraduría para la asignación de jurados de votación, la acreditación de testigos electorales, la distribución de material electoral, el preconteo, la digitalización de formularios electorales y para los escrutinios.