Nacho Herrero |
Valencia (EFE).- El Dreamland Gran Canaria descendió este viernes a Primera FEB después de treinta años seguidos en la Liga ACB tras caer este viernes (105-81) en la pista de un Valencia Basket que quiere recuperar la segunda plaza en la recta final de esta fase regular y ganar el Casademont Zaragoza en la cancha del Río Breogán.
Falto de cualquier contundencia pese a todo lo que se jugaba, el equipo insular no presentó batalla a un Valencia Basket que acabará segundo si es capaz de ganar este domingo en el Palau Blaugrana al Barcelona.
El inicio del encuentro dejó claro que tiene poco que ver la tensión de competir por arriba que la de hacerlo abajo. Los locales afrontaban el choque inmersos en la pelea por ser segundos, pero, sobre todo, por no ser cuartos o quintos. Relajados, no tuvieron problemas para anotar, primero a la carrera y luego jugando con la poco contundente defensa insular.
Con la terrible amenaza del descenso sobre sus hombros, el Gran Canaria arrancó con la muñeca ya encogida. Tras dos esperanzadores triples de Nico Brussino, los lanzamientos lejanos fallados se empezaron a acumular en la estadística y, sobre todo, en la cabeza de los jugadores visitantes (34-20, m.13).










