En el historial médico de Isak Andic consta que sufría de artrosis en las dos rodillas, lo que había mermado su capacidad de reacción ante una eventual caída. Esa circunstancia explica, para la defensa de su hijo Jonathan Andic, investigado por homicidio, por qué no se encontraron lesiones en las palmas de las manos del fundador de Mango durante la autopsia. Los Mossos d’Esquadra consideran que, en la hipótesis de una caída accidental, Isak tendría lesiones en las manos porque habría intentado agarrarse adonde fuera para evitar la caída por el terraplén hasta un barranco a casi 100 metros de altura en la montaña de Montserrat. Para la defensa, sin embargo, es perfectamente posible que, debido a su dolencia, no tuviera tiempo de poner las manos porque la artrosis le provoca una “reducción en los tiempos de reacción de caída”.La defensa no plantea esa alternativa en abstracto, sino en base a un hecho concreto: la caída que, el 20 de febrero de 2024 (o sea, 10 meses antes del fallecimiento) sufrió en la sede de Mutua Universal, en Barcelona, adonde había acudido para comer con un grupo de empresarios veteranos. En el vestíbulo de acceso, Isak Andic tropezó y cayó sin más consecuencias, como muestran unas imágenes grabadas por las cámaras de vigilancia, que este viernes ha avanzado La Vanguardia y a las que ha accedido EL PAÍS. En el vídeo se observa cómo, sin motivo aparente, el fundador de Mango pierde el equilibrio y tropieza, sin llegar a extender del todo las manos para evitar la caída, pero es rápidamente auxiliado por un empleado, que evita que se golpee la cabeza contra un saliente.Jonathan Andic fue detenido el pasado 19 de mayo y puesto a disposición de la jueza, que decretó su ingreso en prisión provisional bajo fianza de un millón de euros. El primogénito la depositó al momento y quedó en libertad. En el auto, uno de los siete indicios que recoge la jueza a partir de los atestados de los Mossos es la naturaleza de la caída: Isak cayó “con los pies por delante, como si se hubiera lanzado por un tobogán”. Y, como no presentaba lesiones “en las palmas de las manos”, la jueza concluye que había que “descartar el resbalón con una piedra o una caída hacia delante". Esa circunstancia, a su juicio, refuerza la hipótesis del homicidio de Isak Andic, que tenía 71 años.La “gonartrosis bilateral” (o sea, una artrosis en ambas rodillas), según el escrito de la defensa, hacía que Isak perdiera “reacción defensiva” en caso de que su cuerpo se desequilibrase. De ahí que, sin que las manos aparezcan a tiempo, la caída sea “más vertical y menos controlada”. Y la caída en Mutua Universal “permite establecer una tesis pericial altamente fiable” si se aplica al Camí de les Feixades de Montserrat, donde ocurrió el siniestro. La “reconstrucción biomecánica” permite concluir que, para explicar la caída fatal de Andic, no hace falta “ningún elemento adicional (especialmente la intervención de un tercero por empujón)”, según el recurso en el que la defensa pide a la Audiencia de Barcelona que revierta la prisión provisional y las medidas cautelares sobre Jonathan.Una “caída accidental fortuita”La defensa encargó un informe pericial, al que ha accedido este diario, que analiza al detalle los 20 segundos del vídeo de Mutua Universal y “traspone” esa caída al “escenario físico” del Camí de les Feixades mediante dos herramientas: una reconstrucción biomecánica en 3D y una recreación sobre el terreno, con un maniquí. Ese trabajo “aporta un sustento probatorio” que es “exclusivamente compatible con la hipótesis de caída accidental fortuita” y que, en consecuencia, “debilita objetivamente la hipótesis de intervención de terceros”, según el informe, liderado por el investigador Paco Marco.El informe pericial señala que el “patrón” de movimiento en ambos casos (tropiezo, incinación, deriva lateral, caída sin protegerse con las manos) es compatible con las lesiones acreditadas en la autopsia y, en particular, con la ausencia de éstas en las palmas de las manos. Esa ausencia indica, siempre según la defensa, la “incapacidad neuromotora para acticar el reflejo paracaídas”. Entre los dos escenarios, sin embargo, había una diferencia sustancial: en el Camí de les Feixades, el desenlace fue fatal porque no tenía a nadie que le asistiera y por la configuración del terreno: Isak Andic se deslizó por un terraplén de nueve metros de ancho y cayó por un acantilado vertical de casi 80 metros.Para la defensa, la condición médica de Isak Andic es importante porque le ayuda a construir la hipótesis del accidente, como alternativa a la que sostienen Mossos, fiscal y jueza: el homicidio. Es solo un elemento más ya que, según las fuentes consultadas, la artrosis (el desgaste crónico y progresivo del cartílago de las rodillas) no impedía a Isak Andic hacer ejercicio o salir a caminar. Puede ser, además, un arma de doble filo en manos de la Fiscalía, que puede argumentar que, si la dolencia era tan notable, tal vez no era lo más conveniente planear una excursión a la montaña de Montserrat.
La defensa usa una caída previa y la artrosis de Isak Andic para concluir que su muerte en Montserrat fue accidental
Los abogados de Jonathan Andic recrearon en la montaña, con maniquíes y tecnología 3D, una caída anterior del fundador de Mango en Barcelona










