Madrid (EFE).- Hasta la llegada en septiembre de Shakira y sus doce conciertos en Madrid, nadie hasta Bad Bunny había congregado suficiente público para emprender una residencia ya histórica de diez ‘shows’ en el estadio Metropolitano de la capital española.
Recién llegado de Barcelona, donde también en el formato de estadio celebró otros dos espectáculos, el ‘conejo malo’ es sin duda el hombre del momento, en buena medida por haber sido el receptor de tres Grammy en la última edición de estos galardones, incluido el álbum del año por su ‘Debí tirar más fotos’ (2025), el primero en castellano que lo consigue.
Máxima expectación
A eso hay que añadir una actuación ya emblemática en el intermedio de la ‘Súper Bowl’ en la que reivindicó sus raíces y las de todos los países que integran América en condiciones de igualdad, de Argentina a Canadá, otra línea a su ya conocido historial de compromiso social que lo ha convertido en un referente no solo musical.
En honor a él y a esa actuación serán muchos los que portarán con orgullo el sombrero de paja de los campesinos puertorriqueños llamado pava como un símbolo en estas diez actuaciones en Madrid, que tendrán lugar los días 30 y 31 de mayo y también el 2, 3, 6, 7, 10, 11, 14 y 15 de junio.











