La llegada del papa León XIV a España se interpreta dentro de la Iglesia católica como uno de los acontecimientos más importantes desde la visita de Benedicto XVI en 2011. El viaje, previsto del 6 al 12 de junio, tendrá una dimensión no solo religiosa y multitudinaria, sino también política, social y simbólica, en un momento especialmente delicado para la Iglesia española, marcada por la secularización, la pérdida de influencia pública y los escándalos de abusos sexuales.
La visita papal coincide además con el cuestionamiento de varios obispos españoles investigados por abusos o encubrimiento, entre ellos Rafael Zornoza y Pedro Aguado. Este último, obispo de Jaca y Huesca y ex superior general de los Escolapios, está siendo investigado por el Vaticano en relación con el caso de pederastia de México que implica al religioso escolapio José Miguel Flores Martínez, expulsado por abusos sexuales al exmonaguillo Javier Alcántara entre 2006 y 2010. Aguado ha declarado recientemente por escrito ante la Fiscalía mexicana, que mantiene abierta la investigación sobre un posible encubrimiento institucional. El documental de RTVE ‘Cruzar la noche’ emitido en abril ayudó a dar dimensión pública internacional al caso al centrar el foco no solo en el abuso, sino en los mecanismos de silencio y protección institucional dentro de la Iglesia














