A través de una serie de ocho retratos de activistas de Oaxaca, la artista yalalteca demuestra la posibilidad de hacer fotografía desde un proceso compartido y de memoria colectiva

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En cada fotografía de Citlali Fabián (37 años, Oaxaca) habita la historia de un encuentro y la propuesta de retratar la memoria desde la dignidad. Con la serie Bilha, Historia de mis hermanas, la artista zapoteca de Yalálag, Oaxaca, recibió el premio a la mejor fotógrafa del año en los Sony World Photography Awards 2026, uno de los reconocimientos más importantes de su campo. Ocho retratos realizados e intervenidos por la artista amplifican el legado de activistas de Oaxaca que defienden el agua, el territorio, la diversidad lingüística, los derechos de las mujeres, los maíces nativos y el cine comunitario.

Fabián ha sido becaria de la Fundación Magnum y National Geographic, y forma parte de los colectivos Women Photograph e Indigenous Photograph. En 2018, su serie Mestiza fue seleccionada como una de las 13 historias fotográficas favoritas por el New York Times y, en 2023, fue invitada por el World Press Photo como juez regional. Ahora vive en Londres, Reino Unido, y se presenta como fotógrafa yalalteca y migrante de primera generación. Creció en la ciudad de Oaxaca, donde recuerda desde niña recibir los rollos fotográficos que llegaban a la tienda de su padre para ser revelados. “La conexión con la gente y el entendimiento de que estaban recolectando la memoria me marcaron de una forma en la que no la puedo separar de mi vida”, comparte en entrevista con El País.