El representante más destacado del Gobierno en el congreso de la Asociación de Maíz y Sorgo Argentino (Maizar), entre una nutrida presencia de funcionarios, fue el ministro del Interior, Diego Santilli, y dejó una visión integral de la política con protagonismo de la agroindustria, a partir de destacar el récord de la cosecha de maíz en marcha, en el contexto de “un momento histórico de crecimiento productivo y las exportaciones del campo”.El presidente de Maizar, Federico Zerboni, había destacado los avances del Gobierno en la estabilización de variables macroeconómicas y la adopción de políticas de desburocratización y reducción de las retenciones, aunque pidió “acelerar el cronograma” de recortes en la alícuota para eliminarlas más rápido.Articulando con la disertación más técnica de Ramiro Costa, director ejecutivo de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y coordinador técnico del evento, Zerboni sumó su pedido por una reducción en la presión impositiva de las provincias y los municipios y la necesidad de generar mayor valor agregado en la cadena, con la aprobación de una nueva ley de biocombustibles, entre otros puntos.A su turno, el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, pidió un “cambio de actitud” a los productores del campo, “para que no vengan los otros”, en alusión a un posible gobierno peronista a partir de 2027. Se quejó de que la audiencia no aplaudía y de que “es muy desgastante estar en una posición en la cual vamos haciendo las cosas, bajaste la retención hace 3 días, y es como si nada, como si no hubieras hecho nada”.Santilli salió rápidamente de ese tono confrontativo y expuso una visión integral y federal convencido de que “el interior productivo está despegando, las provincias crecen y el Estado se está achicando para dejar de ser una carga”.Destacó que “es resultado del esfuerzo del sector productivo y de un gobierno que acompaña, busca orden macroeconómico y equilibrio fiscal, baja impuestos y desendeuda al país.Subrayó que “el presidente Javier Milei sostiene una visión clara: apoyar a quienes producen, bajar impuestos de forma previsible y avanzar en reformas estructurales, aunque el proceso es gradual. Los frutos empiezan a verse, la economía se está encendiendo y el diálogo político permitió reformas históricas”.Sobre el crecimiento de las exportaciones consideró que "tiene que ver con muchos factores. El primero es que ustedes siempre han sido el motor de la República Argentina. Desde nuestro nacimiento de nuestra historia, han sido el motor que ha empujado. El segundo factor es que a ese motor hay un gobierno que lo empieza a cuidar, le empieza a sacar la pata arriba de la cabeza, lo acompaña, lo ayuda, e intenta encender otros motores para que no vuelvan a expoliarlos, a quitarles sus recursos".Recalcó que "como país, como comerciante, como industrial, como productor, todos queremos aumentar las exportaciones. ¿Cómo se hace eso? Empieza por un orden macroeconómico. Y ahí aparece un país donde antes le sacaba al que producía y le daba a los conurbanos, no sólo al bonaerense. Antes se subsidiaba a los conurbanos, y ahora veo un país productivo al que el Gobierno le está sacando la pata arriba de la cabeza". Concluyó que como ministro del Interio mira las provincias desde el norte hacia el sur y ve "un país que tiene que crecer 20, 30 años consecutivamente. Estamos en un país cuyo presidente ha decidido llevar al Estado a su lugar justo, que lo que hace lo haga bien, y no tener un Estado sobredimensionado, con presión fiscal constante sobre los productores, en el que cuando había algo que cubrir , se iba a buscar al campo para expoliarlo".