Un juez federal bloqueó este viernes la decisión tomada por el Gobierno de Estados Unidos de cambiar la denominación del Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas, en un fallo que supone un nuevo golpe para el presidente Donald Trump, quien en diciembre de 2025 decidió añadir su nombre en la fachada de la institución.El juez del distrito de Columbia Casey Cooper concluyó en su sentencia que solo el Congreso tiene autoridad para dicho cambio e instó a Washington a retirar los letreros que contengan el nombre del magnate en su fachada, así como a actualizar su página web en un plazo máximo de dos semanas.En su dictamen Cooper escribió que la ley “deja absolutamente claro que el Centro debe llevar el nombre del presidente Kennedy, y no puede llevar ningún otro nombre formal ni monumento público basado en la decisión unilateral de la Junta”.El fallo, de más de 90 páginas, también anula un plan anunciado en marzo pasado para cerrar el centro y poner en marcha trabajos de renovación. El magistrado pidió a la junta directiva de la entidad que reconsidere el impacto de tal medida en su programación, como consignó CNN.El inquilino de la Casa Blanca, por su parte, reprochó la medida judicial en un extenso mensaje en redes sociales, donde criticó que quien la haya tomado sea “un juez nombrado por (el expresidente) Barack Hussein Obama” contra el voto unánime de los “36 miembros” de la junta directiva.Además, apuntó a la oposición de la “izquierda radical” al proyecto y la supuestas pérdidas del centro, anunciando que su Administración “va a colaborar con el Congreso para devolverles esta institución en crisis, de modo que puedan decidir qué hacer con ella”.En ese sentido, indicó que dio orden al Departamento de Comercio para que tome las medidas necesarias con el Congreso “para permitir una transferencia plena y completa de esta institución, otorgándoles la responsabilidad de su funcionamiento, mantenimiento y gestión”.Trump también argumentó que el estado del edificio, que presuntamente pondría en peligro a los visitantes, justificaría su salida del proyecto. “No puedo involucrarme en una situación en la que se permita que el peligro para el público prospere a la vista de todos. A menos que sea libre de hacer lo que hago mejor que nadie, es decir, recuperar esta institución física, financiera y artísticamente, no tengo ningún interés en continuar lo que solo podría ser un viaje sin esperanza hacia el ‘país de nunca jamás’”, señaló.Esto se produce después de que la junta directiva votase por unanimidad el cambio de nombre a “Centro Donald J. Trump y John F. Kennedy para las Artes Escénicas”, luego de que el líder republicano destituyese a la mitad de sus miembros, asegurándose así el voto positivo del órgano rector responsable de dirigir, administrar y mantener esta importante institución cultural.La decisión produjo una serie de cancelaciones por parte de los artistas, en medio de las críticas de la oposición demócrata. El Congreso estadounidense estableció el Centro Cultural Nacional en 1958 para presentar programas musicales, conferencias y otros programas de arte para jóvenes y ancianos, la cual fue renombrada por ley tras la muerte del presidente Kennedy.