La Justicia ratificó el procesamiento del empresario Marcelo Porcel, acusado por los presuntos abusos sexuales y corromper a diez adolescentes, compañeros del colegio de sus hijos, al tiempo que ordenaron colocarle una tobillera electrónica.

La resolución fue dictaminada por la Sala IV de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, integrado por los jueces Ignacio Rodríguez Varela, Julio Marcelo Lucini y Hernán Martín López, en el caso que investiga los hechos ocurridos durante reuniones que el implicado llevaba a cabo en su vivienda.

Los camaristas desestimaron el recurso de apelación interpuesto por la defensa contra la medida establecida, sin prisión preventiva, por el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N.° 50, a cargo del magistrado Carlos Bruniard.

Marcelo Porcel había sido procesado por ser considerado autor de los delitos de “abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el aprovechamiento de la situación de guarda, cometido en forma reiterada a diez damnificados, que concurren realmente entre sí y en forma ideal con el de corrupción de menores de 13 años en al menos diez oportunidades que concurren materialmente entre sí, y a su vez idealmente con el de producción de representaciones de genitales de un menor de 18 años con fines predominantemente sexuales”, mientras que se le impuso un embargo contra sus bienes por la suma de $111.564.950.