La masacre ocurrida la madrugada de este viernes, 29 de mayo, en la ciudadela Las Orquídeas, en Portoviejo, donde cuatro hombres fueron asesinados dentro de una vivienda, intensificó el pedido de militarización realizado por el alcalde Javier Pincay. Horas antes del múltiple crimen, Pincay solicitó formalmente al Gobierno nacional la militarización de la capital manabita.Sin embargo, la representante del Ejecutivo en la provincia descartó una respuesta inmediata y defendió una evaluación técnica dentro del Bloque de Seguridad antes de tomar cualquier decisión.PublicidadLa respuesta de la gobernadoraLa noche del jueves, el alcalde Javier Pincay remitió un oficio al Gobierno nacional en el que pidió reforzar la presencia de las Fuerzas Armadas y aplicar medidas extraordinarias para enfrentar la ola de asesinatos que golpea a la ciudad.‘Los portovejenses merecen vivir en paz’: alcalde de Portoviejo pide militarizar la ciudad tras ola de asesinatosLa petición llegó después del asesinato de Ulbio Molinero, funcionario de Portovial EP, y en medio de una semana marcada por ataques armados en los que hubo varias víctimas en distintos sectores del cantón.No obstante, la gobernadora Aurora Valle sostuvo que el Bloque de Seguridad trabaja con una visión provincial y que las decisiones deben responder a análisis técnicos y estratégicos.PublicidadPublicidad“No podemos responder de manera inmediata a una solicitud si antes no se tiene un análisis”, señaló la funcionaria al referirse al pedido del alcalde.Valle recordó que el dispositivo de seguridad opera para los 22 cantones de Manabí y aseguró que existen distritos con mayores niveles de violencia que Portoviejo, como Manta, Montecristi y Jaramijó, donde tampoco se ha aplicado una militarización permanente.PublicidadAdemás, indicó que las unidades de investigación ya se encuentran activadas para esclarecer los últimos hechos violentos registrados en la provincia.Asesinan y calcinan a seis personas dentro de vivienda en PedernalesEl desgaste de las cifras y la sombra del toque de quedaDurante su intervención, la gobernadora expuso cifras que reflejan el comportamiento de la violencia en la provincia durante este año.Según explicó, Manabí cerró el primer trimestre de 2026 con una reducción del 20 % en muertes violentas en comparación con el mismo periodo anterior. Sin embargo, esa tendencia comenzó a deteriorarse durante las últimas semanas.Tras la aplicación del toque de queda decretado por el presidente Daniel Noboa en abril, la reducción bajó al 12 %. Actualmente, en mayo, el indicador se ubica en apenas 6 %, lo que evidencia una pérdida progresiva del terreno ganado durante los primeros meses del año.Publicidad“Esto significa que tenemos que replantear para poder recuperar lo que ya habíamos ganado en el primer trimestre”, afirmó Valle.Aunque evitó confirmar un nuevo toque de queda, la gobernadora tampoco descartó la posibilidad. Señaló que el Gobierno nacional evalúa permanentemente los escenarios de seguridad y que cualquier decisión dependerá de los análisis que realice el Ejecutivo.Masacre en Portoviejo: sicarios mataron a cuatro hombres dentro de una casaEl debate técnico: ¿qué pasa el día después de que se van los militares?Para el analista en seguridad Diego Pérez, el debate sobre la militarización debe ir más allá de la coyuntura provocada por la reciente ola de asesinatos.El experto considera que la presencia militar puede generar efectos inmediatos, como una disminución temporal de los homicidios y una mayor percepción de seguridad entre la población. Sin embargo, advierte que estas medidas no atacan las causas estructurales del problema.“La militarización es una solución temporal y parcial que funciona sobre la coyuntura”, explicó.Pérez planteó que la principal pregunta debe centrarse en los resultados que quedan una vez que terminan los operativos extraordinarios, los estados de excepción o los toques de queda.“Hay que preguntarse qué sucede el día después de que se van las Fuerzas Armadas”, señaló.El especialista también llamó a la cautela frente a las interpretaciones sobre los recientes crímenes. Según indicó, no existen elementos suficientes para afirmar que todas las muertes violentas registradas en Portoviejo responden exclusivamente a enfrentamientos entre organizaciones criminales.A su criterio, las investigaciones de la Fiscalía deben determinar las motivaciones de cada caso antes de establecer conclusiones.No obstante, reconoció que diversas estructuras criminales han logrado construir vínculos con actores dentro de gobiernos locales, una realidad que, según afirmó, se ha evidenciado en varios procesos judiciales y operativos desarrollados en el país. (I)