Noticias hoyEl alma no envejece y ese vigor casi eterna nos enfrenta a un dilema: cómo se hace cuando los años indican que uno ya podría retirarse y, sin embargo, le quedan decenas de sueños para llevar a cabo. Y sumémosles los que aún vendrán. ¿Seremos unos rara avis quienes creemos que la jubilación es más una condena que una bendición? No se enojen. Si uno aportó a lo largo de su vida es correcto recibir retribución. ¿Pero debiera ir de la mano de dejar de trabajar, si uno prefiere seguir porque desborda energía y no quiere retirarse, en el mejor de los casos, a un espacio idílico que deberá llenar con cursos y talleres para no aburrirse?Sé que diré algo políticamente incorrecto, pero prefiero ser honesto. Cuando vemos en la plaza a un grupo de “viejos” sentados en los bancos y conversando, se tiende a pensar que es una bonita forma de sociabilidad, de no aislarse. Cierto, mejor allí que quedarse en casa. Pero a veces se preguntaron por qué mucha de esa gente en sus sesentilargos o setentaipico no podrían colaborar con una construcción más activa de la comunidad?Obvio, debemos diferenciar el que está bien del que padece problemas de salud, el que tiene ganas y el que prefiere el dolce far niente. Pero a muchos con entusiasmo, ¿no los estamos jubilando también de la vida?En agosto de 2021, cuando Mirtha Legrand volvió a la televisión después de la pandemia confesó -el video está en youtube- que en un momento, agobiada de tanto encierro, habló con un neurólogo y le preguntó qué consejo le daría para “ser la de antes”. ¿La respuesta? “Trabaje, trabaje, trabaje”, le dijo. Seguramente no todos tenemos una labor tan glamorosa como la de ella y algunos empleos no se pueden continuar a cierta edad. Pero muchas otros sí. No propongo una alternativa productivista sino una mirada diferente a las últimas décadas de vida. ¿Por qué alguien externo nos debe decir cuando debemos frenar? ¿No sería más humano -abro el debate- que cada uno lo definiera según su ritmo?Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de ClarínQUIERO RECIBIRLOMundos íntimosEnvejecimiento